Mbappé falla penalti y el Madrid de Mourinho pierde en el Villamarín
El nuevo Real Madrid de José Mourinho conoció su primera derrota de la temporada en el lugar más incómodo posible: un Villamarín encendido y un final cruel. Kylian Mbappé, infalible desde los once metros en sus siete penaltis anteriores con la camiseta blanca, falló en el minuto 94 y Real Betis se quedó con un triunfo de enorme peso (1-0).
El francés tuvo el empate en sus botas cuando el reloj ya se moría. Vinícius Júnior, derribado en el área por Natan, arrancó el grito de penalti de todo el banquillo visitante. El árbitro señaló el punto fatídico. Silencio. Mbappé frente a Álvaro Valles. El delantero eligió potencia moderada, colocación. Valles eligió mano firme y valentía. Adivinó, se estiró y blocó el disparo. El Villamarín rugió como si fuera un gol. Para Betis, lo fue.
Un golpe directo a la racha perfecta de Mourinho, que había regresado al banquillo madridista 13 años después con tres victorias ligueras seguidas y una sensación de solidez que se resquebrajó en Sevilla. Es la primera vez desde la temporada 2015-16 que el Madrid pierde uno de sus cuatro primeros partidos de Liga.
Parrott firma la sorpresa
El partido se decidió en un detalle, como tantas veces en este estadio. Con el Madrid volcado y el choque abierto, Betis encontró oro en el minuto 81. Nelson Deossa cabeceó con fuerza y obligó a Thibaut Courtois a una parada complicada. El belga rechazó como pudo, pero el balón quedó muerto en el área pequeña. Allí apareció Troy Parrott, recién llegado este verano desde AZ Alkmaar, para empujar el 1-0 y firmar su primer gol con la camiseta verdiblanca.
Un toque sencillo, una noche enorme para el irlandés.
Hasta ese momento, el encuentro había sido un ejercicio de resistencia de Betis y de frustración creciente del Madrid. Valles sostuvo a los locales con una actuación sobresaliente y una colección de intervenciones que desesperaron a los de Mourinho.
Ocasiones desperdiciadas y un VAR letal
El Madrid tuvo oportunidades de sobra para mantener su pleno liguero. En la primera parte, Vinícius rozó el gol con un disparo que se estrelló en el poste, mientras Mbappé desperdició dos ocasiones claras: la primera, bloqueada por Natan; la segunda, frenada por un corte providencial de Marc Bartra, que justificó su titularidad con esa acción.
Tras el descanso, el guion no cambió demasiado. Jude Bellingham se topó con Valles en una llegada franca. Mbappé arrancó la segunda mitad con un disparo cruzado que se marchó muy cerca del palo. La sensación era de asedio, pero el marcador seguía clavado en el 0-0.
Cuando el cronómetro se acercaba al final, el Madrid llegó a cantar el empate. Carlos Espí, recién ingresado, se inventó una definición acrobática para batir a Valles y silenciar el estadio. Duró poco. El VAR trazó líneas, revisó la jugada y anuló el tanto por fuera de juego. Otro mazazo.
El equipo blanco siguió insistiendo. Mbappé, ya con la ansiedad instalada, sacudió el larguero con un disparo potentísimo a cinco minutos del final. El balón botó delante de la línea y se fue hacia arriba. Mourinho miraba al césped, incrédulo.
Valles, gigante; Mbappé, al centro del huracán
Mientras el Madrid se desesperaba, Betis encontraba en Valles a su héroe silencioso. El guardameta no solo detuvo el penalti decisivo. Antes ya había negado el gol a Bellingham, había controlado los centros laterales y había dado calma a un equipo que, por momentos, se vio sometido.
Courtois también tuvo que intervenir para mantener con vida al Madrid. En el tramo final, el belga evitó el segundo tanto de Deossa con otra parada clave. Era un intercambio de golpes, pero el reloj corría en contra de los visitantes.
La última bala fue ese penalti de Mbappé. Lo había convertido todo desde los once metros con el Madrid. Esta vez, la racha se rompió. Los jugadores blancos reclamaron que Bartra había invadido el área antes del golpeo y pidieron repetir la pena máxima. El colegiado, tras la revisión, mantuvo su decisión. Nada se movió. Betis se aferró a los tres puntos.
Golpe en la pelea por la cima
La derrota abre un pequeño boquete en la lucha por el liderato. Barcelona, que visita a Valencia el domingo, tendrá la oportunidad de escaparse tres puntos en la clasificación si gana en Mestalla.
Para el Madrid de Mourinho, el viaje de regreso a la capital llega cargado de preguntas: el equipo genera, llega, somete… pero se marcha de Sevilla sin un solo gol, con un penalti fallado en el 94’ y con su primera herida de la temporada.
Betis, en cambio, se queda con una noche redonda: un Villamarín encendido, un debutante como Parrott decidiendo el partido y un portero, Álvaro Valles, que se ganó algo más que una ovación. Se ganó el derecho a ser recordado cada vez que alguien hable de este 1-0.




