Max-Edgar Chabot se aleja del Angers rumbo al Manchester City
El Angers SCO ve cómo se le escapa otra pieza clave en la portería. Esta vez no es un veterano contrastado, sino una de sus mayores promesas: Max-Edgar Chabot, guardameta de 18 años, ha rechazado su primer contrato profesional con el club y se encuentra muy cerca de fichar por el Manchester City, según informa Le Parisien.
Para un club que vive de formar y revalorizar talento, el golpe es doble. Primero perdió a Hervé Koffi, brillante la temporada pasada cedido por RC Lens, pero inalcanzable cuando llegó el momento de negociar un traspaso definitivo. El coste se disparó y el Angers tuvo que mirar a otro lado.
La solución llegó con experiencia: Anthony Lopes, libre tras finalizar su contrato con FC Nantes. Un perfil inmediato, de presente. Pero mientras el club se reforzaba arriba, por detrás se gestaba una fuga silenciosa.
Chabot, producto de la cantera del Angers y guardián habitual del equipo U19, decidió no dar el siguiente paso con su club formador. No firmará su primer contrato profesional allí. Prefiere apuntar directamente a la élite absoluta.
Según la información del diario francés, las conversaciones con el Manchester City están muy avanzadas. Nada está firmado todavía, pero el acuerdo podría cerrarse en los próximos días. El campeón inglés, siempre atento al mercado juvenil europeo, se mueve rápido cuando detecta un perfil que encaja en su estructura.
No se trata de un desconocido en los despachos de las selecciones. Chabot ya formó parte de la selección francesa sub-17 que disputó el Mundial sub-17 el pasado otoño. Un escaparate perfecto para que los grandes clubes tomaran nota de su nombre y de sus reflejos.
Para el Angers, la sensación es amarga. Después de no poder retener a Koffi y de apostar por la experiencia de Lopes, el club ve cómo uno de sus proyectos más ilusionantes bajo palos se prepara para cruzar el Canal rumbo a un gigante de la Premier League.
Para Chabot, en cambio, el escenario cambia por completo: de la lucha por hacerse un hueco en el primer equipo del Angers a intentar escalar en una de las estructuras más exigentes y pobladas de talento joven del fútbol europeo.
La pregunta ya no es si se irá, sino cuán rápido podrá demostrar que no solo está preparado para dar el salto, sino para sobrevivir en un ecosistema donde los errores se pagan caro y las oportunidades no se repiten.



