Max Eberl y Jan-Christian Dreesen renuevan compromiso con Bayern
Max Eberl conoce Bayern desde dentro. No como ejecutivo, sino desde los campos de entrenamiento de la cantera, cuando todavía soñaba con hacerse un hueco como jugador. Ese pasado marca su presente y también su futuro: el director deportivo ha sellado la ampliación de su contrato y ha aprovechado el momento para subrayar que su apuesta por el club va mucho más allá de un simple acuerdo sobre el papel.
Eberl recordó sus inicios en la entidad y dejó claro que la conexión sigue intacta: Bayern, dijo, ha estado “cerca de su corazón” desde aquellos años en las categorías inferiores. Desde ese vínculo personal, se alineó con el resto de la cúpula: quiere seguir el camino ya iniciado y hacer “todo lo posible” para garantizar el éxito deportivo “en interés de toda la familia Bayern”.
El dirigente destacó, además, el peso del respaldo interno. El apoyo del consejo de supervisión, explicó, supone para él un “valioso voto de confianza” que recibe con satisfacción y que refuerza su determinación de mantener la línea ascendente del club.
La renovación no se entiende solo en clave individual. También refuerza el proyecto encabezado por Jan-Christian Dreesen. El director general celebró igualmente la decisión y arrancó con un mensaje claro hacia dentro: dio las gracias al consejo de supervisión por la confianza y aseguró que afronta la continuidad de su labor en Bayern “con energía y pasión”.
Desde su posición al frente del ejecutivo, Dreesen dibujó el objetivo común: junto al resto del consejo, el personal del club, sus socios y su afición, pretende “hacer todo lo que esté en su mano” para que Bayern siga siendo ese club de referencia del que todos se sienten orgullosos. No lo presentó como una meta cumplida, sino como un motor permanente. “Eso es lo que nos impulsa”, subrayó, antes de lanzar un aviso sobre el horizonte inmediato: todavía queda “mucho por conseguir”.




