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Matthias Jaissle y su nuevo reto en Newcastle United

Matthias Jaissle vuelve a mirar a la oscuridad. Esta vez, desde el banquillo.

“Fue el mayor revés de mi vida hasta ahora. Estaba realmente hundido en ese momento”, recuerda el actual técnico de Newcastle United. Tenía solo 25 años cuando una grave lesión de rodilla le cortó la carrera de golpe. Acababa de cumplir el sueño de ascender a la Bundesliga con Hoffenheim y, de repente, todo se apagó.

De aquel golpe, sin embargo, nació el entrenador que hoy se sienta en St James’ Park.

“Conocí el lado duro de la vida”, admite. “Tuve que parar y dejar mi carrera como futbolista muy pronto, pero eso también me enseñó que puedes ver todos los desafíos de forma positiva y ver la oportunidad que hay detrás. Ahora estoy aquí como entrenador de Newcastle United. No podía ni soñarlo hace 15 años. Así es la vida”.

Un verano agitado y un reto enorme

Ese punto de vista explica por qué Jaissle ha aceptado sin titubeos un encargo gigantesco: aterrizar en Newcastle a pocas semanas del inicio de la temporada, en pleno terremoto deportivo y económico.

El verano en Tyneside ha sido otro torbellino. Eddie Howe se marchó. Y con él, una parte importante del proyecto que había devuelto al club a la élite. También se fueron piezas clave: Bruno Guimarães, Sandro Tonali y Anthony Gordon. Demasiado talento fuera en muy poco tiempo.

Las restricciones derivadas de las normas financieras han recortado el músculo para fichar y han obligado al club a vender. Un escenario perfecto para la queja. Jaissle, en cambio, ni se asoma a ese camino.

“No quiero malgastar energía hablando de las reglas financieras del juego”, zanja el exentrenador de Al-Ahli y Red Bull Salzburg. “Me gustan los desafíos. Intento ver en cada desafío la oportunidad que hay dentro, por eso estoy aquí. Por supuesto se puede protestar por el momento, por la gran transición, por todas las ventas que ha hecho el club, pero no lo haremos. No tendremos excusas”.

Newcastle ha incorporado a seis jugadores: Lukas Hornicek, Ewen Jaouen, Amar Dedic, Sean Steur, Aladji Bamba y Bazoumana Toure. Todos, 24 años o menos. Todos, con tiempo por delante pero también con una adaptación dura por delante a la intensidad y el choque constante de la Premier League.

Jaissle sabe que no basta. Está “seguro de que habrá cambios” antes del cierre del mercado el 1 de septiembre. Aun así, no se encoge ante los pronósticos pesimistas que apuntan a una temporada de sufrimiento.

“Todo el mundo está, de algún modo, en contra de nosotros o no cree que podamos tener un buen papel en la Premier League”, asume. “Intentaremos convencerles de otra manera, demostrar que somos capaces”.

Herencia de Howe y una llamada clave

La receta, según el alemán, pasa por algo muy simple en el discurso y mucho más complejo en el día a día: “mantenernos unidos”. Un eco directo del mensaje que Eddie Howe repitió durante sus cuatro años y medio al mando.

Jaissle no tardó en llamarle. Quería escuchar al hombre que rompió la sequía de títulos del club con la EFL Cup en 2025 y que llevó varias veces a Newcastle a la Champions League. No desvela detalles, pero sí deja claro lo que le impresionó.

“Tengo un enorme respeto por lo que hizo y por lo que construyó”, afirma. “Lo que sí puedo decir es que no solo es un gran entrenador. También es un gran ser humano”.

Howe acabó la etapa con un gesto cada vez más desgastado. No era para menos: cada verano veía marcharse a otro de sus referentes. El golpe más reciente, Alexander Isak, que forzó su salida a Liverpool hace menos de un año.

A las turbulencias en los despachos se sumó un curso muy duro en el césped: Newcastle terminó 12º en la Premier League. Lejos de la ambición que el director ejecutivo David Hopkinson había verbalizado, esa idea de estar peleando por los grandes títulos de aquí a 2030.

Jaissle, no obstante, insiste en que desde arriba entienden el contexto. “Saben cuáles son los desafíos, así que tendrán paciencia”, asegura. “Hace falta tiempo para iniciar este nuevo viaje y avanzar en la dirección correcta. Hay que dar tiempo a los jugadores, y eso no significa que no seamos ambiciosos. No, somos realmente ambiciosos y tenemos metas altas, grandes expectativas, grandes exigencias, y vivimos esos estándares día tras día”.

El estilo, la ciudad y el recuerdo de Keegan

El plan futbolístico también está claro: un Newcastle agresivo, valiente, que vaya hacia adelante. Muy en la línea de la mejor versión del equipo con Howe.

Jaissle está convencido de que su libreto encaja con la identidad del club. “Creo que mi estilo de juego será una buena combinación para Newcastle porque están acostumbrados a ver a sus equipos jugar así”, explica.

Se ha empapado de historia. Ha mirado atrás, a la figura que cambió la dimensión del club.

“También investigué cuánto influyó Kevin Keegan en este club”, cuenta. “Increíble, extraordinario, por eso es una leyenda. Él estaba construyendo el club y nosotros solo intentamos mantener eso. El estilo de juego de entonces me recuerda mucho a cómo queremos jugar. The Entertainers es un nombre especial para ese equipo, así que esperemos ir en esa misma dirección”.

El domingo, St James’ Park se detendrá para rendir homenaje a Keegan, fallecido en julio a los 75 años, antes del choque ante otro de sus antiguos equipos: Liverpool. Un tributo cargado de emoción, en un estadio que todavía vibra con el recuerdo de aquellos años desatados.

Jaissle y sus jugadores no tendrán que buscar muy lejos para encontrar inspiración.

“Estoy realmente emocionado”, admite. “Probablemente no se note, pero tengo la piel de gallina solo de pensar en ese partido”.

Una nueva era empieza en Newcastle con un técnico que ya sabe lo que es tocar fondo. Ahora le toca demostrar si de aquel viejo dolor de rodilla puede salir un equipo capaz de desafiar, otra vez, a la lógica de la Premier League.