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Mattéo Guendouzi sancionado con dos partidos en Champions por incidentes en Lyon

Mattéo Guendouzi, dos partidos de sanción en Champions por sus gestos y provocaciones en Lyon

La clasificación de Fenerbahce para la Champions League, la primera en 18 años, llega con una factura elevada para una de sus figuras más temperamentales. Mattéo Guendouzi ha sido sancionado por la UEFA con dos partidos de suspensión por su papel central en los incidentes encendidos que rodearon el 2-1 en el campo del Lyon, el pasado 26 de agosto.

El centrocampista francés, exjugador del gran rival Marsella, vivió una noche al límite en su regreso a casa. Estuvo en el epicentro de los enfrentamientos antes y después del encuentro, incluida una tangana multitudinaria que estalló tras el pitido final y que tiñó de tensión una clasificación histórica para el club de Estambul.

Dos partidos fuera y una multa contundente

La UEFA castigó a Guendouzi con dos encuentros de sanción en la Champions League y una multa de 50.000 euros. El organismo le atribuye violación de las normas de conducta decente, insultos a jugadores u otras personas presentes en el partido y provocación a los espectadores.

Las imágenes y los informes disciplinarios detallan una noche explosiva: Guendouzi levantó los dos dedos corazón hacia la grada del Lyon durante el calentamiento y repitió el gesto tras el choque. También gritó “Allez l’OM” —un guiño directo a su pasado en el Olympique de Marseille— y se llevó la mano a la entrepierna en las celebraciones posteriores, desatando aún más la furia del público local. El jugador alegó después que los aficionados del Lyon habían insultado a su familia antes y durante el encuentro.

La sanción le impedirá estar en dos citas de peso: el duelo en Estambul ante la Roma del próximo jueves y la visita a Aston Villa el 14 de octubre. Dos partidos que Fenerbahce deberá afrontar sin uno de sus futbolistas más intensos en el centro del campo.

Greenwood, en el alambre; castigo duro al cuerpo técnico del Lyon

El expediente disciplinario no se detuvo en Guendouzi. Mason Greenwood, delantero de Fenerbahce, también fue señalado por la UEFA por una infracción de conducta decente. Su castigo, sin embargo, queda en suspenso: un partido de sanción, pero diferido durante un año bajo periodo de prueba. De momento, podrá jugar.

Mucho más severo fue el veredicto contra Antonio Ferreira, entrenador de porteros del Lyon. La UEFA le impuso tres partidos de suspensión en la Europa League, con otros dos más condicionados, por “agresión grave”. Los informes recogen que lanzó una patada en salto contra Guendouzi en una trifulca cerca del túnel de vestuarios tras el encuentro, una escena que reflejó el clima inflamable de la noche.

Lluvia de multas para clubes bajo la lupa

El partido deja también un impacto económico notable. Fenerbahce fue multado con 50.000 euros por vulnerar las normas de conducta decente y con otros 45.000 por el comportamiento de sus aficionados. Lyon, por su parte, deberá pagar 108.500 euros por una serie de infracciones disciplinarias acumuladas.

El contraste deportivo también pesa. Mientras Fenerbahce se instala en la fase de grupos de la Champions League, Lyon tendrá que conformarse con arrancar su camino europeo en la segunda competición, la Europa League, con su debut previsto en el campo del Anderlecht el próximo jueves.

Un proyecto ambicioso bajo el microscopio

Guendouzi y Greenwood llegaron este verano a Estambul como parte de una fuerte apuesta económica de Fenerbahce para recuperar terreno frente a su gran rival doméstico, Galatasaray, también presente en la Champions. La inversión pretendía enviar un mensaje de poder deportivo. La noche de Lyon lo hizo, pero a un precio disciplinario.

Ahora, el club turco se asoma a la gran escena europea con una mezcla de impulso y advertencia. Clasificado tras una batalla encendida, pero con uno de sus líderes fuera de combate en los dos primeros asaltos. En un grupo exigente y con la presión histórica a la espalda, Fenerbahce deberá demostrar si puede canalizar ese fuego competitivo sin volver a cruzar la línea roja.