Matt Crocker deja U.S. Soccer rumbo a Arabia Saudita
La Federación de Fútbol de Estados Unidos pierde a uno de sus hombres clave en el momento más sensible del ciclo. Matt Crocker abandona de inmediato su cargo de director deportivo de U.S. Soccer para asumir un puesto similar con la selección de Arabia Saudita, según confirmaron varias fuentes este lunes.
El movimiento irrumpe a menos de tres meses del inicio del Mundial 2026, que Estados Unidos coorganizará con Canadá y México, y plantea una pregunta incómoda: ¿quién sostiene ahora el timón en la estructura deportiva mientras el país se prepara para el torneo más grande de su historia?
Un vacío en la cúpula… y un trío al mando
La respuesta, al menos en el corto plazo, ya está sobre la mesa. El asistente de dirección deportiva Oguchi Onyewu, la responsable de desarrollo del fútbol femenino Tracey Kevins y el director de operaciones Dan Helfrich asumirán de forma conjunta las funciones de Crocker en este tramo final hacia la Copa del Mundo.
No habrá tiempo para transiciones largas ni para experimentos. El 12 de junio, en Los Ángeles, la selección masculina de Estados Unidos debutará en el Mundial frente a Paraguay. El calendario no espera a nadie.
Helfrich, voz de referencia en la estructura ejecutiva de la federación, se mostró tajante al descartar cualquier temblor interno en la preparación.
«Anticipo cero impacto en la preparación para el Mundial como resultado de la decisión de Matt», afirmó el directivo. «Mauricio y su cuerpo técnico tienen el control total de la preparación para el torneo de este verano, y tenemos plena confianza en ellos. Esta transición no afecta en absoluto a esos planes, que llevan tiempo establecidos».
El mensaje es claro: la hoja de ruta deportiva está cerrada y el vestuario queda blindado ante el ruido externo.
La era Crocker: fichajes decisivos y resultados inmediatos
Crocker aterrizó en U.S. Soccer en 2023 procedente del entonces club de la Premier League inglesa Southampton. Llegó para reemplazar a Earnie Stewart, histórico de la selección estadounidense y tres veces mundialista, que en abril de ese año dejó el cargo para incorporarse al PSV Eindhoven.
El dirigente galés, nacido en Cardiff, apenas necesitó tiempo para marcar su huella. Uno de sus grandes golpes fue convencer a Emma Hayes para tomar las riendas de la selección femenina. La apuesta no tardó en rendir frutos: Hayes condujo al equipo a su quinta medalla de oro olímpica en los Juegos de París 2024, un título que devolvió autoridad a un programa acostumbrado a ganar.
En el lado masculino, Crocker firmó otro movimiento de alto impacto al cerrar en septiembre de 2024 la llegada de Mauricio Pochettino, técnico de élite mundial tras sus etapas en Chelsea y Paris Saint-Germain. La elección del argentino consolidó la idea de que Estados Unidos quería competir sin complejos en casa en 2026, con un entrenador acostumbrado a manejar vestuarios de máxima exigencia.
Con Hayes coronada en París y Pochettino al frente del proyecto masculino, la etapa de Crocker se había convertido en un punto de inflexión para la federación. Su salida, por tanto, no es una más en el organigrama: afecta a la figura que había rediseñado el mapa deportivo de U.S. Soccer.
Búsqueda global y una vieja candidatura que vuelve a escena
Mientras se consuma la marcha del galés rumbo a Arabia Saudita, la federación ya ha activado el siguiente paso. Helfrich confirmó que el proceso para encontrar sucesor está en marcha y que no se limitará a un solo mercado.
U.S. Soccer, explicó, ha iniciado «una búsqueda reflexiva y exhaustiva de un sucesor» para el puesto que deja vacante Crocker. El plan pasa por explorar tanto el talento interno como el externo: «Anticipo que miraremos tanto a nivel nacional como global en ese proceso», apuntó.
En ese tablero vuelve a aparecer un nombre conocido. Oguchi Onyewu, hoy asistente en la dirección deportiva y una de las tres figuras que asumen las funciones de Crocker, ya fue candidato al puesto hace tres años, antes de que la federación se decantara por el galés. Exdefensa de la selección, Onyewu disputó los Mundiales de 2006 y 2010 con la camiseta de las barras y estrellas, y representa un perfil que combina experiencia internacional en el campo y presencia creciente en los despachos.
Su papel en estos meses, junto al de Kevins y Helfrich, será decisivo para que la estructura no pierda ritmo ni claridad de mando en plena preparación mundialista.
El reto: mantener el rumbo sin el arquitecto
Crocker llegó, vio el vacío tras la salida de Stewart y aceleró. Rediseñó la cúpula deportiva, apostó fuerte por dos entrenadores de prestigio y vio cómo, al menos en el fútbol femenino, los resultados llegaban con rapidez. Ahora, se marcha justo cuando el proyecto entra en su fase más visible, con el Mundial asomando en el horizonte inmediato.
La federación insiste en que los planes para 2026 están fijados y que Pochettino maneja con autonomía el día a día de la selección masculina. Sobre el papel, la estructura aguanta. La verdadera prueba, sin embargo, llegará cuando la pelota empiece a rodar en Los Ángeles el 12 de junio.
Ahí se sabrá si Estados Unidos puede sostener su gran apuesta mundialista sin el hombre que ayudó a diseñarla desde los despachos.




