Martin O’Neill exige reacción tras la derrota en Ibrox
El golpe de Ibrox todavía retumba en Celtic. El 3-0 encajado ante Rangers el domingo dejó heridas profundas, y Martin O’Neill no quiere que cicatricen demasiado rápido. Al contrario: quiere que escuezan. Que sirvan de combustible.
El técnico ha pedido a sus jugadores que conviertan la humillación en rabia competitiva justo antes de una semana clave: cita europea el jueves y otro Glasgow Derby el domingo, esta vez en Celtic Park.
“Primero tienes que mirarlo. Luego tienes que sufrir un poco. Yo creo que tienes que sufrir mucho”, explicó en declaraciones a Celtic Player. “Así pasé mi carrera. Probablemente me excedí en esa parte del sufrimiento, pero los partidos tienen que dolerte, como jugador y como entrenador. Después de eso, te levantas por encima de ello. Eso te define tanto como cualquier otra cosa”.
El mensaje es claro: nada de pasar página sin más. Toca masticar la derrota. Y responder.
Una semana que puede cambiar el ánimo
El calendario no concede tregua. Europa el jueves, Rangers de nuevo el domingo, y después parón de selecciones. Un pequeño respiro competitivo… pero no mental.
O’Neill ve ese paréntesis como una oportunidad para quienes se queden en Lennoxtown.
“Un gran partido el jueves, un partido muy, muy grande el domingo, y luego llega el parón internacional”, recordó. “Eso te da la oportunidad, a los que no son internacionales, de hacer balance de lo que ha pasado y decir: bueno, escucha, ¿qué puedo hacer? ¿Qué puedo hacer mejor? ¿Qué puedo hacer ahora para ayudar al equipo? ¿Qué puedo hacer para ayudarme a mí mismo? Si puedes hacer esas cosas, obviamente vas a ayudar al club”.
El desafío es doble: reaccionar de inmediato y, al mismo tiempo, empezar a corregir de raíz lo que falló en Ibrox.
El homenaje a una leyenda: Danny McGrain
Antes de entrar de lleno en la autocrítica, O’Neill quiso detenerse en una figura que trasciende cualquier resultado: Danny McGrain. La reciente confirmación de que el icono de Celtic padece Alzheimer ha sacudido al club.
O’Neill compartió vestuario técnico con él en su primera etapa en el banquillo de Celtic y no escatimó elogios.
“Danny estaba aquí en Celtic trabajando con el equipo reserva cuando llegué en mi primera etapa, pero era simplemente un futbolista fenomenal y un personaje realmente grande”, recordó.
El técnico añadió una imagen que cualquier aficionado puede visualizar: “Fue un jugador brillante, un gran defensor y, cuando se iba hacia arriba, podía causar estragos”.
En medio de la tormenta deportiva, el nombre de McGrain recuerda a todos qué significa realmente vestir de verde y blanco.
Europa como vía de escape… y de examen
Ahora, toda la tensión se dirige al compromiso europeo del jueves. No hay margen para la depresión. Tampoco para la complacencia. Celtic necesita una reacción visible, inmediata.
“Estaría bien empezar de forma decente”, admitió O’Neill. “No será fácil. Nada lo es, creo. Ni debería serlo, realmente. Al final del día, es un partido europeo. Ojalá podamos estar a la altura del partido, preparados para el partido y, después de eso, ya puedes centrarte en el domingo”.
La secuencia es clara: redimirse en Europa, llegar con el pulso alto al siguiente duelo contra Rangers y, luego, aprovechar el silencio del parón para mirarse al espejo.
El dolor de Ibrox ya está ahí. La cuestión, ahora, es qué tipo de equipo sale del otro lado.




