Marsella considera vender a Greenwood por falta de compromiso
El idilio entre Mason Greenwood y el Olympique de Marseille podría durar muy poco. Pese a sus 15 goles y seis asistencias en Ligue 1, el club ya valora seriamente ponerlo en el mercado este verano para aprovechar su valor y enviar un mensaje al vestuario.
No es un tema de números. Es un tema de actitud.
Según RMC Sport, el inglés dejó una imagen demoledora en la reciente derrota 2-0 ante Lorient: lenguaje corporal abatido, cero conexión con sus compañeros y la sensación, dentro del club, de que “se rindió” en pleno partido. Ese cambio de comportamiento habría terminado de irritar a un cuerpo técnico ya al límite.
Disciplina bajo la lupa
Habib Beye, que llegó para reemplazar a Roberto De Zerbi en el banquillo, ha reaccionado con mano dura. Ha doblado las sesiones de entrenamiento para intentar frenar una disciplina que se desmorona a ojos vista. El resultado, de momento, no acompaña: Marsella ha perdido cinco de sus nueve partidos con él al mando.
El director deportivo Medhi Benatia estalló tras una de esas derrotas, señalando sin rodeos a la plantilla por su falta de compromiso. Su discurso, recogido por medios británicos, fue un puñetazo sobre la mesa:
“Cuando veo partidos como este tengo que venir a hablar. Es escandaloso, escandaloso. Lo que pedimos es mentalidad, un mínimo de orgullo. … Orgullo, respeto por la camiseta. Hemos tenido seis o siete actuaciones inexplicables esta temporada”.
El mensaje iba para todos. También para Greenwood.
Un vestuario al límite
El ex del Manchester United no es el único en el punto de mira. Pierre-Emile Hojbjerg ha sido descrito internamente como “irreconocible” en las últimas semanas, mientras que Pierre-Emerick Aubameyang estaría “disgustado” por la falta de esfuerzo de algunos compañeros.
El presidente Stephane Richard ha señalado otro problema estructural: la rotación constante de la plantilla. Cada verano, media plantilla nueva. Cada temporada, un proyecto que vuelve a empezar.
“Es increíblemente difícil conseguir que un equipo juegue bien cuando un tercio o la mitad de la plantilla cambia cada año”, explicó. “Lo primero que necesita este club es cierta estabilidad”.
La realidad dice lo contrario. Marsella es sexto en Ligue 1, lejos de la pelea por el título y viendo cómo se complica el acceso a la Champions League. Y cuando la clasificación se tambalea, las decisiones drásticas se acercan.
Un verano de salidas… ¿con Greenwood incluido?
El club asume que no entrar en la élite europea obligará a una remodelación profunda. Los informes internos hablan de jugadores que ni siquiera tienen claro cuáles son los objetivos del club a medio plazo. Una desconexión peligrosa en una plaza tan exigente como el Vélodrome.
En ese contexto, la salida de varias piezas importantes parece casi segura. Greenwood, pese a su producción ofensiva, ya no está blindado. Su posible inclusión en la lista de transferibles simboliza el giro que Marsella está dispuesto a dar: menos talento sin compromiso, más estabilidad y carácter.
La pregunta ya no es si habrá cambios en verano. La pregunta es cuántos titulares de hoy seguirán llevando esta camiseta cuando arranque la próxima temporada.




