¿Qué puede esperar Francia de Marruecos en el Mundial 2026?
Cuatro años después de alcanzar por primera vez las semifinales de un Mundial, Marruecos parte hacia el continente americano con la ilusión al máximo y un equipo que muestra aún mejor calidad que el que tuvo en Catar.
La historia parece repetirse: justo como en 2022, el entrenador fue reemplazado poco antes del torneo. En marzo, Mohamed Ouahbi, campeón del Mundial Sub-20 con Marruecos el año pasado, tomó el mando tras la salida de Walid Regragui.
Un cambio de dirección sin mucho margen para adaptarse
El nuevo técnico no tendrá demasiado tiempo para implementar sus ideas. A finales de marzo, Marruecos empató 1-1 con Ecuador y venció 2-1 a Paraguay, mostrando una leve mejoría respecto al rendimiento previo. Ouahbi apuesta por un esquema 4-2-3-1 que se transforma en un 4-2-2-2, buscando abrir espacios especialmente para su capitán, Achraf Hakimi, quien domina la banda derecha.
El desafío de superar las expectativas
En 2022, Marruecos sorprendió al mundo con su avance inesperado; ahora, ubicado entre los diez mejores equipos del ranking FIFA, la presión será constante. "Soy consciente de las expectativas, pero me siento muy honrado", comentó Ouahbi en su presentación. "Estoy comprometido a trabajar con seriedad, humildad, determinación y patriotismo para continuar con el progreso de este equipo", agregó.
El equipo y su fortaleza mental tras episodios complicados
Además de las hazañas anteriores, en enero vivieron uno de los momentos más extraños en su historia futbolística: durante la final contra Senegal en la Copa Africana de Naciones, los jugadores senegaleses abandonaron el campo en protesta por un penalti otorgado a Marruecos. Tras una larga pausa, Brahim Díaz falló un penalti al estilo Panenka y Senegal ganó 1-0. Dos meses después, la Confederación Africana de Fútbol le concedió el título a Marruecos.
Senegal apeló ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, lo que mantiene la incertidumbre, y cualquier resultado adverso podría afectar psicológicamente al equipo. "Todos vivimos un trauma como marroquíes. Esa final fue un momento difícil, pero lo importante es la continuidad", dijo Ouahbi, refiriéndose a la necesidad de igualar o mejorar el rendimiento mostrado en Catar.
El apoyo de los aficionados marroquíes
Como en los Mundiales anteriores, los seguidores marroquíes llenarán sus lugares asignados en Estados Unidos. La comunidad marroquí en Norteamérica crece y muchos pueden viajar para seguir al equipo donde juegue. En estados como Nueva York, Nueva Jersey y Massachusetts viven cerca de 30,000 marroquíes, además de una importante presencia en Canadá.
Se espera que los hinchas aporten color y energía positiva dentro y fuera de los estadios, destacando la pasión con la que cantan el himno nacional.




