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Manchester United cambia el enfoque: Lewis Hall como prioridad

El plan de verano de Manchester United empieza a girar. Y no es un matiz menor: el club está valorando seriamente renunciar al tercer fichaje de centrocampistas para destinar ese dinero a reforzar el lateral izquierdo con un objetivo muy claro: Lewis Hall, de Newcastle.

Era el centro del campo o nada. Esa era la hoja de ruta al inicio del mercado. INEOS había marcado la medular como prioridad absoluta. Tras quedarse sin Elliot Anderson y Mateus Fernandes, el acuerdo por Ederson, de Atalanta, parecía encarrilado: 38 millones de libras pactados y sensación de operación estratégica. Pero el reconocimiento médico tumbó el fichaje y obligó a redibujar el verano.

La reacción fue contundente. United pagó 50 millones por Andrey Santos a Chelsea y activó la cláusula de rescisión de 35 millones de Youri Tielemans en Aston Villa. Dos incorporaciones de peso, dos perfiles distintos para darle herramientas a Michael Carrick.

Aun así, el plan interno contemplaba un tercer refuerzo para la zona ancha. La dirección deportiva abrió frentes: conversaciones por Manu Kone (Roma) y Carlos Baleba (Brighton), y un sueño de difícil ejecución llamado Aurelien Tchouameni, actualmente en Real Madrid. Ninguna de esas vías ha llegado, de momento, a un acuerdo real. Y el presupuesto no es infinito.

Ahí entra en escena un nombre que ya estaba en la casa: Mason Mount.

Mount cambia el tablero

Según Laurie Whitwell, corresponsal de Manchester United en The Athletic, Carrick podría optar por confiar en Mount como cuarto centrocampista, junto a Santos, Tielemans y Kobbie Mainoo. No es una solución improvisada: el inglés ha dejado muy buenas sensaciones en pretemporada actuando en un rol más retrasado, con más balón y más responsabilidad en la salida.

En el club no olvidan su historial reciente de lesiones desde su llegada desde Chelsea. Hay cautela. Pero también la convicción de que, si se mantiene sano, puede convertirse en una pieza clave en el engranaje de Carrick esta temporada.

Ese giro de confianza interna abre una puerta que hasta hace unas semanas parecía entornada: la de invertir en otra zona del campo. Y ahí el lateral izquierdo gana fuerza.

Lewis Hall, objetivo prioritario… y operación envenenada

El informe de Whitwell es claro: el cuerpo técnico y la dirección deportiva están replanteando dónde colocar el siguiente gran esfuerzo económico. El lateral izquierdo se ha convertido en “consideración principal”, y dentro de ese escenario un nombre destaca por encima del resto: Lewis Hall.

En Old Trafford gusta mucho su perfil. Juventud, recorrido, pie zurdo limpio y margen enorme de crecimiento. Un lateral moderno, de los que pueden dar altura por fuera o meterse por dentro para ayudar en la elaboración. El tipo de jugador que puede cambiarle el perfil a una banda durante una década.

El problema es el contexto. Newcastle tasa a Hall en unos 60 millones de libras y, puertas adentro, insiste en que no está en venta. El club ya ha perdido este verano a Anthony Gordon y Sandro Tonali, y además mantiene a Bruno Guimaraes en negociaciones para irse a Arsenal. Otro adiós importante sería un golpe duro a un proyecto que ya ha perdido a Eddie Howe en el banquillo.

Sin embargo, en el mercado las palabras “no se vende” suelen tener fecha de caducidad. Newcastle también aseguró en su día que Alexander Isak y el propio Tonali no saldrían, y ambos acabaron marchándose. El precedente alimenta el optimismo en Manchester.

Hall, por su parte, ve con preocupación el rumbo del proyecto en St. James’ Park tras la salida de Howe. Está abierto a salir. Y eso, en una operación compleja, es un factor que pesa.

United acelera y Chelsea acecha

La ofensiva ya está en marcha. La intención de United es iniciar las negociaciones con una oferta fuerte de entrada para sentar a Newcastle en la mesa. No se trata de tantear, sino de poner desde el principio una cifra que haga pensar al club del norte.

Al frente de la operación está Jason Wilcox, director de fútbol de United, encargado de pilotar un movimiento que, si se cierra, podría redefinir la banda izquierda del equipo durante años.

Chelsea también está al acecho. Conoce perfectamente al jugador y valora seriamente la opción de recuperarlo. Pero, a día de hoy, la posición de fuerza es de United. Más necesidad en el puesto, más urgencia deportiva y un proyecto que, con INEOS al mando, quiere mandar un mensaje claro al mercado: cada libra invertida debe tener impacto inmediato en el once.

El dilema ya está sobre la mesa de Carrick y de la cúpula: rematar el plan original con un tercer mediocentro o romper el guion para ir con todo a por un lateral que puede marcar una época. La ventana de fichajes no perdona las dudas. Y en Manchester han decidido que es el momento de arriesgar.