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Manchester United busca a Jorge Salinas como lateral zurdo

El Manchester United ha puesto sus ojos en Jorge Salinas. El lateral izquierdo de Racing Santander, una de las irrupciones más llamativas del fútbol español la pasada temporada, se ha colado en la lista de prioridades de Michael Carrick para reforzar una posición problemática en su plantilla.

La situación en el costado zurdo del United es delicada. Luke Shaw entra en su último año de contrato. Patrick Dorgu se ha asentado bien como extremo izquierdo, no como lateral. Y las soluciones de emergencia, Diogo Dalot y Noussair Mazraoui, siguen siendo laterales derechos a pierna cambiada, parches más que respuestas definitivas.

La apuesta por la cantera, con Harry Amass, también está sobre la mesa, pero el joven aún no ha probado su nivel en la élite. Por eso el club había apuntado con fuerza hacia Lewis Hall, del Newcastle, un perfil ya contrastado en la Premier League y con margen de crecimiento. Parecía el objetivo ideal… hasta que el contexto en St James’ Park cambió por completo.

Las salidas de peso en el Newcastle —Bruno Guimarães, Anthony Gordon y Sandro Tonali— han alterado los planes del club del norte de Inglaterra y han enfriado de forma notable cualquier operación por Hall. Con menos de dos semanas para el cierre del mercado, el United se ve obligado a reaccionar rápido. Y ahí aparece el nombre de Salinas.

Un adolescente que ya mira a la élite

Jorge Salinas, 19 años, viene de una temporada clave. Sus actuaciones fueron determinantes para que Racing Santander lograra el ascenso a La Liga. No solo cumplió atrás: también produjo en campo rival. Siete asistencias en 34 partidos entre todas las competiciones, una carta de presentación que ha llamado la atención de media España.

No es solo el United. Barcelona y Atlético de Madrid también han seguido de cerca su evolución. Pero en las últimas horas, el escenario se ha movido a favor del club de Old Trafford.

Según informaciones procedentes de España, el Atlético se ha topado con un muro en las negociaciones. Racing Santander habría rechazado una propuesta de 12 millones de libras por el lateral, muy por debajo de la cláusula de rescisión del jugador, fijada en unas 14 millones de libras (16 millones de euros).

El club cántabro ha puesto sobre la mesa una oferta de renovación, a pesar de que el actual contrato de Salinas se extiende hasta 2029. Un blindaje a largo plazo que no impide que el futbolista esté pendiente de los movimientos de este tramo final de mercado. El mensaje es claro: escucha, espera y valora.

El Atlético duda, el United se acerca

El Atlético, que partía como uno de los grandes favoritos para hacerse con el internacional sub-19 español, ha frenado su ofensiva. Esa duda ha abierto una rendija. Y por ella se ha colado el United.

La entrada en escena del equipo de Carrick ha cambiado el pulso de la operación. Ante ese nuevo competidor, el Atlético habría fijado un ultimátum interno: resolver el fichaje este mismo fin de semana o apartarse y dejar vía libre a los ingleses.

Para el United, el contexto es casi perfecto. Necesita un lateral izquierdo, busca juventud y proyección, y se encuentra con un futbolista que ya ha demostrado personalidad en un año clave y que, además, tiene un precio definido: su cláusula.

El director deportivo de Racing Santander, Chema Aragón, ha expresado con claridad el hartazgo del club por el ruido constante en torno al jugador. Sus palabras, recogidas por SportWitness, reflejan el desgaste de estas semanas:

«Estáis todo el día con esto. Primero si es la cláusula, luego si es un club u otro», lanzó, cansado del vaivén de rumores.

Y, acto seguido, dejó la situación perfectamente dibujada: «Por suerte, el chico está centrado. Si viene alguien, pone los 16 millones de euros y al chaval le gusta el equipo, se irá».

Una oportunidad de mercado… y una decisión de peso

Para Racing, la operación sería una venta estratégica, con la seguridad de que el club mantiene el control gracias a la cláusula. Para el United, una apuesta de futuro en una posición en la que lleva años encadenando soluciones temporales.

El reloj del mercado corre. El Atlético marca plazos. Salinas escucha. Y el Manchester United, urgido por su propio vacío en el lateral izquierdo, se prepara para decidir si convierte esta oportunidad en un movimiento definitivo o la deja pasar en un verano en el que no puede permitirse más dudas en los laterales.