Maine empata con Providence College en un duelo intenso
PROVIDENCE (Rhode Island) – La Universidad de Maine arrancó un empate con sabor a batalla ganada. 1-1 ante Providence College, en la noche del jueves en Chapey Field at Anderson Stadium, en un partido que se decidió en los detalles y en el VAR humano: la bandera del asistente y la posterior corrección.
Un golpe justo antes del descanso
Cuando el primer tiempo agonizaba, Maine encontró oro en medio campo. Victoria Dungey giró entre dos defensoras, se abrió espacio y metió un pase frontal, tenso, al corazón de la defensa local. Allí apareció la zancada de Isabella Meadows.
Meadows atacó el espacio, ganó la carrera, se plantó en el área y definió con calma, cruzado, ajustado al poste derecho. Quedaban 37 segundos para el descanso. 0-1 y un golpe psicológico directo para las Friars.
El tanto fue el segundo de la temporada para Meadows y el segundo pase de gol del año para Dungey, que celebraba además su partido número 60 con las Black Bears. No fue una noche cualquiera para ella.
Providence insiste y encuentra premio
Tras el descanso, Providence subió líneas. El partido se jugó cada vez más cerca del área de Maine. Las estadísticas lo reflejan: las locales mandaron en tiros a puerta (6-4) y también en saques de esquina (2-1). La presión era constante.
En ese contexto, la figura de la guardameta Elena Barenberg se hizo grande. Firmó cinco paradas para sostener el resultado y mantener con vida a las Black Bears.
Pero la resistencia no duró los 90 minutos. Menos de 10 minutos antes del final, llegó la acción que cambió la noche. Las Friars marcaron el 1-1, el asistente levantó la bandera por fuera de juego… y el gol fue finalmente concedido tras revisión y conversación arbitral. Empate y mazazo para Maine, que veía cómo se escapaba una victoria de prestigio.
Noche de hitos para Maine
Más allá del marcador, el partido dejó varias marcas personales importantes en el vestuario visitante.
Dungey no solo sumó su segunda asistencia del curso en su partido número 60; también alcanzó esa cifra la jugadora Luise Reinwald, otro pilar de experiencia en el equipo. Meghan Bernetti, por su parte, firmó su 50ª titularidad.
Bernetti y Olivia Grisdale completaron los 90 minutos, símbolo de la confianza del cuerpo técnico y del esfuerzo físico que exigió un duelo ante un rival invicto.
El empate tiene un peso histórico para el programa de Maine: es el primer resultado positivo ante un equipo de la Big East desde 2007, cuando también igualaron frente a St. John’s. Aun así, el balance histórico contra Providence sigue siendo duro: 2-11-1 a favor de las Friars.
Lo que viene
Con el 1-1, Maine se coloca con un balance de 2-3-2, mientras que Providence mantiene su condición de invicto con 2-0-6.
Ahora, las Black Bears miran hacia el domingo 13 de septiembre, cuando visitarán a Holy Cross a las 14:00. Tras una noche de resistencia, hitos personales y un empate que sabe a paso adelante, la pregunta es clara: ¿será este el punto de inflexión que impulse su temporada?




