Mahmoud Bentaieb y su posible cambio a la selección de Egipto
El nombre de Mahmoud Bentaieb lleva días encendido en los titulares. El defensa de Zamalek y de la selección de Marruecos está estudiando cambiar de nacionalidad deportiva para representar a Egipto. La pregunta es sencilla, el caso no tanto: ¿puede hacerlo legalmente ahora mismo?
La polémica arrancó en la prensa egipcia, que filtró el deseo del jugador de vestir la camiseta de los Faraones en lugar de la de los Leones del Atlas. Desde Marruecos, las primeras versiones intentaron apagar el fuego, negando cualquier intención de cambio. Pero entonces habló el agente del jugador.
El giro del agente
Youssef Massaad, representante de Bentaieb, reconoció en declaraciones al diario marroquí “Al-Omk” que la idea está sobre la mesa. Según explicó, la decisión empezó a tomar forma tras la última lista del seleccionador de Marruecos, Mohamed Ouahbi, que dejó fuera al central de Zamalek.
Ese descarte sorprendió al entorno del jugador. Hasta hace poco, la prioridad de Bentaieb era clara: defender a su país natal, Marruecos. Sin embargo, algunos dirigentes egipcios le han sugerido que se plantee jugar con la selección de Egipto. Y el defensa, a sus 26 años, ha empezado a escuchar.
Tanto que, de acuerdo con informaciones de prensa, ya se ha movido para consultar directamente con la FIFA si puede cambiar de federación. La respuesta todavía no ha llegado. El reloj corre, pero la normativa es rígida.
Qué exige la FIFA para cambiar de selección
El abogado libanés Ralph Charbel, especialista en derecho deportivo, desgranó las condiciones que marca la FIFA para autorizar un cambio de selección absoluta.
Para jugar con una selección distinta a la de su país de origen, y sin haber representado a ese nuevo país en categorías inferiores, un futbolista debe obtener la nacionalidad correspondiente y cumplir al menos una de estas condiciones:
- Haber nacido en ese país.
- Que su padre o su madre hayan nacido en ese país.
- Que su abuelo o abuela hayan nacido en ese país.
- Haber residido de forma continua en ese país durante un periodo mínimo:
- 3 años, si empezó a vivir allí antes de cumplir 10 años.
- 5 años, si se instaló allí después de los 10 años.
Ahí empiezan los problemas para Bentaieb. Nació en Casablanca, de padre y madre marroquíes. No tiene raíces egipcias por vía familiar. Su vínculo con Egipto es reciente y personal: está casado con una mujer egipcia, hija de Ahmed Suleiman, miembro de la junta directiva de Zamalek.
En cuanto a la residencia, el central vive en Egipto desde su llegada a Zamalek procedente del Saint-Étienne francés, en el verano de 2024. Es decir, alrededor de dos años. Muy lejos aún de los cinco que exige la FIFA para quienes se mudan después de los diez años de edad.
El encaje legal, solo con esto, ya se complica. Pero todavía hay un obstáculo mayor.
La trampa de la Copa Árabe
Charbel fue más allá y recordó otro punto clave del reglamento: para poder cambiar de selección, un jugador no puede haber disputado más de tres partidos oficiales con la selección absoluta anterior, y deben haber pasado al menos tres años desde su último encuentro.
En el caso de Bentaieb, el expediente no juega a su favor. Nunca fue internacional con Marruecos en categorías inferiores, lo que en principio podría haberle dado margen. Sin embargo, sí debutó con la absoluta en la Copa Árabe 2025, disputada en Qatar el año pasado.
El defensa participó en cuatro partidos con la camiseta de Marruecos durante ese torneo, siempre entrando desde el banquillo, frente a Arabia Saudí, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Jordania. En todos esos encuentros, Marruecos ganó. Antes, había sido suplente sin jugar ante Comoras y Omán, duelos que terminaron en empate.
No fue un papel testimonial: formó parte del grupo que acabó proclamándose campeón de la Copa Árabe bajo la dirección de Tarik Sektioui, hoy seleccionador de Omán.
Y aquí entra en juego un matiz decisivo. Charbel recordó que la FIFA reconoce la Copa Árabe como competición oficial desde 2021. Eso significa que esos cuatro partidos cuentan como internacionales oficiales con la absoluta, aunque Marruecos acudiera con un equipo alternativo, sin sus principales figuras que militan en Europa.
Cuatro partidos oficiales. El límite para poder cambiar de federación está en tres. La puerta, de golpe, casi se cierra.
Un caso casi imposible… pero no cerrado
Con todos estos elementos sobre la mesa, el análisis del abogado es claro: a día de hoy, el cambio de nacionalidad deportiva de Bentaieb se presenta muy difícil. No cumple los requisitos de arraigo familiar o de residencia exigidos para representar a Egipto, y ya ha superado el tope de partidos oficiales con la selección absoluta de Marruecos.
Aun así, Charbel introdujo un matiz que mantiene una rendija abierta. Subrayó que no puede asegurar al cien por cien que la FIFA vaya a rechazar la petición del jugador, porque desconoce los argumentos jurídicos exactos que Bentaieb y su entorno podrían presentar en su expediente.
Entre el deseo del jugador, el interés de Egipto y la frialdad del reglamento, el caso se ha convertido en un pulso entre sentimiento y norma. Bentaieb, que ya levantó un título con Marruecos, mira ahora hacia El Cairo y espera una respuesta desde Zúrich.
La FIFA tendrá la última palabra. Y de ella dependerá si este central de Casablanca puede cambiar de bandera en plena madurez de su carrera o si su futuro internacional seguirá, inevitablemente, teñido de rojo y verde.




