Mac Allister enfrenta el legado de Messi y su futuro en Liverpool
El reloj se agota para Lionel Messi con la camiseta de Argentina. El capitán se acerca al final de una carrera internacional irrepetible y deja al campeón del mundo frente a un desafío gigantesco: aprender a vivir sin su mejor jugador de todos los tiempos.
A los 39 años, Messi se marchará como máximo goleador y futbolista con más presencias en la historia de la selección: 125 goles en 207 partidos. Números que no admiten comparación. Un legado que pesa.
Alexis Mac Allister lo sabe. Y no lo disimula.
“El vacío que deja es enorme”, viene a decir el mediocampista, que habló con ESPN y puso en palabras lo que siente todo un vestuario. El argentino no buscó adornos ni frases rebuscadas: “Las palabras para Messi son siempre las mismas: gratitud, y la certeza de que no habrá otro como él”.
Lo han ganado todo juntos. Lo han disfrutado. Y ahora se preparan para el golpe emocional de despedirlo. “Lo hemos disfrutado muchísimo. También estamos agradecidos por todo lo que nos ayudó a ganar. Seguro será un momento muy emotivo”, reconoció el jugador.
Una Argentina sin Messi: la obligación de reinventarse
Mac Allister no se quedó solo en la parte sentimental. Fue directo a la cuestión táctica. Sin Messi, la selección deberá cambiar su piel.
“Será un proceso diferente, con jugadores nuevos que van a ir entrando”, explicó. La frase que siguió marca el tono de la nueva era: “Tenemos que empezar a darnos cuenta de que el mejor jugador del mundo, el que marcaba la diferencia, no va a estar más, y que vamos a tener que hacernos más fuertes como equipo”.
Se acaba el recurso eterno de mirar al 10 cuando el partido se tuerce. Se termina la certeza de que siempre hay un genio capaz de resolver en una jugada lo que el plan no encuentra. El futuro de Argentina pasa por repartir responsabilidades, no por buscar un heredero imposible.
El Balón de Oro, una cuestión de orgullo argentino
El nombre de Messi vuelve a la mesa cada vez que aparece el Balón de Oro. Y Mac Allister no dudó al ser consultado.
“Como argentinos, nos encantaría que Messi lo gane”, afirmó con naturalidad. Apeló a la memoria reciente: “Hizo un Mundial increíble y no veo por qué no debería recibirlo”.
El mediocampista recordó también la esencia competitiva de su capitán, muy lejos del culto al premio individual: “Todos sabemos que Leo siempre priorizó el equipo por encima de los logros personales, así que para él no sería algo tan importante”.
Para el grupo, en cambio, sería una forma más de cerrar el círculo de una era dorada.
Dudas en Anfield: orgullo y futuro abierto
Lejos de la selección, Mac Allister vive un escenario mucho menos claro en su club. El argentino ya había confesado cierta decepción por no haber recibido una propuesta de renovación por parte de Liverpool, sobre todo después de ver cómo compañeros de zona como Ryan Gravenberch y Dominik Szoboszlai sí firmaban nuevos contratos.
El mediocampista rechazó opciones para salir de Anfield en verano, pero su horizonte sigue sin definirse. “No hay una decisión firme todavía. Me quedan dos años de contrato”, recordó. No se queja, pero tampoco cierra puertas: “Como dije, voy a dejarlo todo. En ese tiempo pueden pasar muchas cosas; hay muchas opciones”.
Mac Allister mantiene, pese a todo, una mirada positiva sobre su presente en Merseyside. Lo resume con una mezcla de ambición y realismo: “Ojalá sean más años, pero si son solo dos, tendré que disfrutarlos con mi familia, porque no tengo dudas de que estoy en uno de los mejores clubes del mundo”.
Entre una selección que se prepara para despedir al mejor de su historia y un club que aún no define su apuesta a largo plazo por él, el argentino camina una fina línea: sostener el nivel ahora, mientras el fútbol que viene se reordena a su alrededor.




