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Luke Shaw y la advertencia de Rangnick sobre el lateral izquierdo del Manchester United

Ralf Rangnick ya lo avisó: el Manchester United necesitaba un lateral izquierdo nuevo. Entonces, en 2020, sonó a crítica incómoda hacia Luke Shaw. Hoy, con la ventana de fichajes cerrada y el inglés bajo el foco, su advertencia vuelve como un eco incómodo en Old Trafford.

La voz ignorada del “padrino del gegenpressing”

El técnico alemán, que apenas logró encajar su idea de juego en seis meses grises como interino en la temporada 2021-22, dejó más huella en los despachos que en el césped. Su United promedió 1,54 puntos por partido, un registro pobre en la era post-Sir Alex Ferguson, solo peor que el de Ruben Amorim (1,23).

Con ese contexto, no extraña que en el club se escuchara poco lo que Rangnick proponía. Pero sus recomendaciones estaban ahí: nueve nombres para reconstruir la plantilla, entre ellos Enzo Fernández, Julián Álvarez y Erling Haaland. Ninguno llegó.

Tampoco se atendió una de sus advertencias más concretas: la necesidad de fichar un lateral izquierdo.

Un año antes de aterrizar en Manchester, Rangnick ya había puesto el dedo en la llaga. “Creo que en el mercado hay unos cuantos centrales jóvenes interesantes”, explicó entonces. “También pienso que podrían necesitar un lateral izquierdo. Sé que tienen a Luke Shaw, pero no estoy tan seguro de que siga en el nivel que se necesita para un club como Manchester United”.

La frase ha resucitado en redes sociales justo después de que el club cerrara el mercado de verano de 2026 sin incorporar a ningún lateral.

Un mercado sin respuesta y un problema evidente

El United tanteó opciones. Sonaron Lewis Hall, del Newcastle, y Alejandro Balde, del Barcelona. Ninguno se concretó. Ningún lateral nuevo llegó, pese al arranque titubeante de Shaw en las dos primeras jornadas de liga.

La realidad es que el lateral inglés, con 31 años y convertido en el jugador con más antigüedad de la plantilla, venía de una temporada impecable en cuanto a disponibilidad: disputó los 38 partidos de Premier por primera vez en su carrera. Pero esa resistencia física no ha tapado las dudas sobre su nivel competitivo actual.

Su ausencia en la lista de Thomas Tuchel para el Mundial 2026 ya fue una señal. La crítica más contundente, sin embargo, llegó desde casa.

Wayne Rooney, máximo goleador histórico del club, lo señaló en Match of the Day tras el sorprendente 0-2 ante el recién ascendido Hull City en la primera jornada. El lateral sufrió, llegó tarde a los duelos y dejó la sensación de estar un paso por detrás del ritmo del partido. Justo lo que Rangnick había puesto en duda años antes: si Shaw seguía en el escalón que exige un gigante como el United.

Ipswich, otro aviso… y un mea culpa público

La siguiente prueba, ante otro recién ascendido, Ipswich Town, dejó un guion similar para Shaw. El United ganó 5-2, impulsado por un hat-trick de Bruno Fernandes, pero el marcador maquilló un nuevo mal trago defensivo para el lateral.

En el primer gol de Ipswich, Abdul Fatawu lo superó con demasiada facilidad, tanto en potencia como en velocidad. Esta vez, Shaw no se escondió. “Estoy decepcionado conmigo mismo”, admitió en BBC Radio 5 Live. “Con mi experiencia, debo hacerlo mucho mejor en su primer gol. Eso no soy yo”.

Esa frase retrata a un futbolista consciente del problema, pero no resuelve el dilema estructural del club: Rangnick pidió “cirugía a corazón abierto” para el United antes de irse, y una de las zonas señaladas era precisamente el lateral izquierdo. La operación nunca llegó.

El alemán debía quedarse como consultor tras la llegada de Erik ten Hag en 2022. Al final, se marchó. Y con él se fueron sus planes de reconstrucción profunda. Tres años después, su diagnóstico suena menos exagerado y más premonitorio.

Carrick, la grada y un margen que se estrecha

Hoy, con Michael Carrick al mando y una grada inquieta, el United afronta las próximas semanas con una realidad innegociable: Luke Shaw seguirá siendo el lateral izquierdo titular, al menos hasta enero.

No hay relevo firmado. No hay competencia real. Solo la esperanza de que el jugador responda al desafío.

Carrick y el público de Old Trafford necesitan una reacción inmediata. El calendario no espera y el próximo examen ya asoma: Everton este fin de semana. Otro escenario exigente, otro extremo dispuesto a probar a Shaw en cada carrera.

Rangnick vio el problema venir en 2020. El club lo dejó pasar. Ahora, con el mercado cerrado y la banda izquierda en entredicho, la pregunta es inevitable: ¿podrá Shaw sostener él solo un puesto que su antiguo técnico llevaba años pidiendo reforzar?