El estadio de Anfield fue el escenario de una exhibición de fútbol vibrante, donde Liverpool se impuso a Brighton con un sólido 2 – 0 en la Premier League 2025. Desde el primer minuto, los Reds mostraron su ambición y, aunque la victoria no llegó sin desafíos, el equipo dirigido por Arne Slot consolidó su recuperación en la tabla con este resultado, llegando a 26 puntos y superando a su rival directo en la clasificación para situarse en la sexta plaza.
Análisis de la Primera Parte
El encuentro no pudo comenzar mejor para Liverpool. Apenas habían transcurrido unos segundos cuando Hugo Ekitike aprovechó un error en la salida de balón de Brighton para marcar el 1 – 0. El francés definió dentro del área tras un envío de Joe Gomez en el primer minuto de juego, firmando el gol más rápido de la Premier League en esta temporada.
Tras el golpe inicial, Liverpool cedió algo de posesión pero mantuvo el control territorial más peligroso. El reparto del balón fue prácticamente equilibrado, con una posesión total cercana al 50 % para cada equipo, pero fueron los Reds quienes generaron las ocasiones más claras. A lo largo del partido terminaron con 18 disparos, 4 de ellos a puerta, mientras que Brighton lanzó 14 veces y solo una vez obligó a intervenir a Alisson.
Brighton, pese a tener fases de buena circulación, encontró muchas dificultades para transformar su juego en remates precisos. La primera parte también estuvo marcada por la intensidad en los duelos. En el tiempo añadido del primer acto, Diego Gómez fue amonestado por una dura entrada sobre Florian Wirtz, reflejo de la frustración creciente en el conjunto visitante.
Narrativa de la Segunda Parte
En la segunda mitad, el plan de Brighton fue adelantar metros y cargar más hombres en campo rival, pero Liverpool siguió encontrando espacios al contragolpe y, sobre todo, a través de sus transiciones rápidas. La entrada temprana de Mohamed Salah, que sustituyó al lesionado Joe Gomez en el primer tiempo, terminó siendo decisiva.
En el minuto 60 llegó el segundo golpe. Tras una acción iniciada por el propio Salah, el egipcio conectó un disparo que Alisson no pudo blocar y del rechace nació una nueva oportunidad para Ekitike, que volvió a aparecer en el área para firmar su doblete y establecer el 2 – 0 definitivo. En otras crónicas se describe la jugada como un córner botado por Salah que Ekitike cabecea a la red, pero en cualquier caso el patrón es el mismo: el regreso del egipcio estuvo directamente ligado al segundo tanto.
Brighton, lejos de rendirse, generó algunas de sus mejores ocasiones en este tramo. Diego Gómez llegó a estrellar un disparo en el poste derecho de Alisson y Brajan Gruda tuvo una clara oportunidad que se marchó desviada, acciones que ayudan a explicar que los modelos de goles esperados (xG) sitúen a los visitantes en torno a 1.8–2.0 xG, muy cerca del registro de Liverpool, que rondó también 1.8 xG.
Con el paso de los minutos, sin embargo, la zaga de los Reds, liderada por Virgil van Dijk y Ibrahima Konaté, supo neutralizar los intentos de remontada. Konaté vio la tarjeta amarilla mediada la segunda parte, mientras que Lewis Dunk fue amonestado en el 59’, completando así el trío de tarjetas del partido (una para Liverpool y dos para Brighton).
Análisis Estadístico
Las estadísticas finales reflejan un partido más igualado en volumen que en contundencia. Liverpool y Brighton se repartieron la posesión prácticamente a partes iguales, alrededor del 50 % para cada uno, pero los Reds fueron más eficientes en ambas áreas. El conjunto local firmó 18 disparos totales, 4 de ellos a puerta, por 14 y 1 respectivamente de su rival.
En cuanto a los datos avanzados, los distintos modelos de xG sitúan el partido en un escenario de ligero equilibrio, con Liverpool alrededor de 1.8 xG y Brighton entre 1.78 y 1.96 xG, lo que sugiere que los visitantes generaron ocasiones suficientes como para, al menos, marcar un gol. La diferencia estuvo en la capacidad de los Reds para castigar los errores ajenos y en la falta de puntería de Brighton en sus mejores momentos.
Con balón, Liverpool completó 446 de 515 pases, con una precisión cercana al 87 %, mientras que Brighton igualó la cifra de pases acertados (446) sobre un total de 501 intentos, alcanzando incluso una precisión ligeramente superior. Pese a esa aparente igualdad en la circulación, las fases de presión de los de Slot fueron más productivas y se tradujeron en transiciones peligrosas.
A nivel defensivo, Alisson solo tuvo que realizar una parada contabilizada, pero resultó clave para mantener el 2 – 0 y enlazar una nueva portería a cero en liga.
Rendimiento Individual
Hugo Ekitike fue, sin discusión, la gran figura del encuentro. El delantero francés firmó los dos goles, el primero a los 40–50 segundos de juego y el segundo alrededor del minuto 60, y se mantuvo como amenaza constante para la defensa de Brighton.
El regreso de Mohamed Salah añadió una capa emocional al partido. Saltó al campo en la primera parte tras la lesión de Joe Gomez, participó activamente en el juego ofensivo y estuvo directamente involucrado en la acción del 2 – 0, al tiempo que establecía un nuevo récord de participaciones de gol en la Premier League con un mismo club.
En la línea defensiva, Virgil van Dijk e Ibrahima Konaté impusieron jerarquía en el juego aéreo y en los duelos físicos, mientras que jugadores como Florian Wirtz aportaron creatividad entre líneas. En Brighton, Diego Gómez y Lewis Dunk simbolizaron la frustración del equipo: tuvieron momentos de protagonismo, pero acabaron amonestados y sin poder cambiar el signo del encuentro.
Significado del Partido y Conclusión
El 2 – 0 permite a Liverpool escalar hasta la sexta posición con 26 puntos tras 16 jornadas, superando precisamente a Brighton, que queda ahora en la zona media de la tabla con 23 puntos. Para los de Slot, la victoria supone la confirmación de una ligera tendencia al alza tras semanas turbulentas, con la sensación de que el equipo comienza a entender mejor sus nuevas dinámicas bajo el técnico neerlandés.
Para Brighton, la derrota deja un sabor agridulce: los datos de xG y el volumen de ocasiones indican que el partido podría haber sido más parejo en el marcador, pero la falta de precisión en el último toque y el mal arranque les condenaron. El duelo en Anfield dejó claro que Liverpool, apoyado en la pegada de Ekitike y el regreso de Salah, sigue siendo un rival formidable, mientras que Brighton deberá afinar su eficacia ofensiva si quiere transformar buenas sensaciones en puntos en la segunda mitad de la temporada.



