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Liverpool: Un equipo impredecible pero candidato al título

Theo Walcott no se moja a medias. El exdelantero del Arsenal ha descrito al nuevo Liverpool de Andoni Iraola como “probablemente el equipo más difícil de predecir” de cara a la próxima temporada de Premier League, pero aun así se lanza: espera una reacción enorme tras la campaña desastrosa de 2025/26.

El verano de los ‘Reds’ no ha aclarado demasiado el panorama. Tres victorias, un empate y dos derrotas en la pretemporada dejan más preguntas que respuestas antes del estreno liguero del domingo en el campo del Newcastle, el primer examen serio del proyecto Iraola.

Un gigante herido y un mercado silencioso

Liverpool llega a este curso desde un lugar poco habitual: la duda. El quinto puesto del año pasado, muy lejos de la pelea por el título, y una ventana de fichajes llamativamente discreta han rebajado las expectativas en Anfield. Hace doce meses defendía corona de campeón; hoy, el discurso es mucho más prudente.

Walcott, sin embargo, no compra del todo ese pesimismo.

El exinternacional inglés, ahora analista en BBC Sport, ve margen para un giro radical siempre que dos nombres propios den el paso al frente que se les exige: Alexander Isak y Florian Wirtz. “Liverpool es probablemente el equipo más difícil de pronosticar. Iraola es un excelente entrenador y, si Alexander Isak y Florian Wirtz hacen grandes temporadas, pueden presionar absolutamente al Arsenal por el título”, afirmó.

No es un cumplido menor. A sus 37 años, Walcott sitúa al Liverpool como principal perseguidor del Arsenal, al que coloca campeón. Su podio lo completan Manchester City y Chelsea, en ese orden.

Pronósticos divididos, sensaciones opuestas

La etiqueta de “equipo enigmático” le encaja al Liverpool actual. Los pronósticos de los expertos se mueven en polos opuestos. Paul Merson coincide con Walcott y coloca a los de Iraola segundos. Steve Nicol, en cambio, se va al extremo contrario y teme que el conjunto de Anfield ni siquiera acabe entre los seis primeros.

Entre esos dos escenarios tan radicales parece situarse la lectura más razonable: un Liverpool capaz de mejorar el quinto puesto del curso pasado, pero todavía un escalón por debajo de una candidatura seria al título.

La pretemporada bajo Iraola ha dejado pinceladas muy claras de por dónde puede ir el equipo. Cuando conecta, el Liverpool muestra una pegada descomunal, ataques fluidos, ritmo alto, la sensación de que puede arrollar a cualquiera. Pero el peaje está siendo caro: demasiadas grietas en las transiciones defensivas y una fragilidad preocupante a balón parado.

Un eco del pasado reciente

Ese contraste recuerda a otras etapas recientes en Anfield. Hay quien ve en este Liverpool de 2026/27 un aire al de Brendan Rodgers o a los primeros meses de Jürgen Klopp: un equipo devastador en sus picos de rendimiento, pero demasiado caótico como para sostener una persecución al título durante 38 jornadas.

La diferencia, esta vez, se llama Andoni Iraola. Su propuesta promete un fútbol más agresivo y atractivo que el que se vio en el segundo y nefasto año de Arne Slot. Al menos, eso invitan a pensar las primeras semanas de trabajo. Y aún queda margen: el mercado no está cerrado y todavía pueden llegar refuerzos que eleven el nivel de la plantilla.

La sensación general es de optimismo, pero con cinturón de seguridad puesto. En Anfield se respira ilusión por ver a este nuevo Liverpool, aunque no al mismo nivel de fe que desprende Walcott desde los micrófonos.

La temporada dirá si el exdelantero del Arsenal ha visto algo que el resto aún no ve… o si este Liverpool seguirá siendo, una vez más, el gran acertijo de la Premier.