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Liverpool busca fichar a Barcola del PSG

Liverpool lleva meses detrás de Bradley Barcola. Y, por fin, el escenario empieza a girar claramente a su favor.

El extremo francés de Paris Saint-Germain es el objetivo número uno para reforzar el ataque de Andoni Iraola. Al jugador le seduce Anfield, le atrae la Premier League y encaja de lleno en la idea del técnico: un atacante rápido, desequilibrante, con impacto inmediato en las bandas.

El problema, como casi siempre, es el precio. Y el pulso con PSG.

El efecto dominó en París

Ben Jacobs ha desgranado por qué el club inglés siente que ahora tiene una oportunidad real. El contexto en el Parc des Princes ha cambiado. Y mucho.

PSG está a punto de cerrar tres incorporaciones ofensivas: Maghnes Akliouche desde Monaco, Ferran Torres procedente de Barcelona y Mika Godts desde Ajax. Tres futbolistas de perfil claramente atacante que cargan aún más una línea en la que Luis Enrique ya cuenta con varias piezas de peso.

Esa acumulación de talento arriba empuja a un desenlace lógico: hace falta hacer hueco y generar ingresos. Ahí aparece Barcola.

Según Jacobs, esa triple operación incrementa la urgencia del campeón francés por vender al internacional galo. Liverpool, consciente de ello, ha estado jugando a la espera, midiendo tiempos y confiando en que la tasación inicial —en torno a los 170 millones de euros— empiece a ceder.

Barcola, decidido por Anfield

En el interior de Anfield hay confianza. No tanto por la negociación con PSG, que sigue siendo dura, sino por la voluntad del jugador.

Jacobs explica que en Liverpool sienten que ya tienen el “sí” de Barcola. El extremo, de 23 años, prioriza vestir de rojo. Esa convicción interna es clara: solo un club dispuesto a ir mucho más alto en la puja podría arrebatarles la operación.

Arsenal aparece como el gran rival en la carrera. En el Emirates le ven como una alternativa de élite al perfil de Vinícius Júnior y siguen de cerca la situación. Pero, a día de hoy, en Liverpool entienden que parten por delante gracias al deseo del futbolista.

Un precio de estrella en un mercado desatado

El gran obstáculo sigue siendo la cifra. PSG se agarra al mercado actual para defender su postura. Cuando jugadores como Morgan Rogers se mueven por 117 millones de libras, el club parisino considera legítimo exigir un montante similar por uno de los atacantes más admirados de Europa, brillante en el último Mundial y muy influyente la pasada temporada con Luis Enrique.

Liverpool ya ha hecho esfuerzos gigantescos recientemente, con más de 100 millones de libras desembolsados dos veces el verano pasado por Alexander Isak y Florian Wirtz. Pagar ahora 170 millones de euros por Barcola exigiría otro acto de fe financiero.

La estrategia, por tanto, pasa por resistir. Esperar a que la presión de las nuevas llegadas en París rebaje la postura del PSG. Y golpear en el momento justo.

El relevo de Salah y un verano que necesita un golpe

En el club inglés no esconden la dimensión del fichaje: Barcola está llamado a ser algo más que un refuerzo. Lo ven como un posible nuevo faro ofensivo, el hombre capaz de asumir el vacío dejado por Mohamed Salah tras la salida del egipcio.

No es una idea nueva en los despachos de Anfield. El francés ya estuvo en la lista de deseos el año pasado, aunque entonces se optó por no dar el paso definitivo. Esta vez, el contexto es distinto. El hueco en la banda es real, el jugador está decidido y PSG, por primera vez, parece realmente dispuesto a negociar.

El plan original del mercado apuntaba a Yan Diomande como prioridad, pero el atacante terminó en Real Madrid tras priorizar en su momento un movimiento al propio Parc des Princes. Dentro del cuerpo técnico había voces que ya entonces veían a Barcola como la opción más sólida para Iraola por experiencia y capacidad de impacto inmediato.

Ahora ese escenario vuelve a escena, pero con más urgencia.

El reloj de la Premier aprieta

La lista de objetivos de Liverpool sigue incluyendo nombres como Ibrahim Mbaye, Ezri Konsa o Adam Wharton, pero ninguno de ellos cambiaría la cara del proyecto como lo haría Barcola.

Queda poco más de una semana para que arranque la Premier League. El ambiente en la grada es de cierta decepción con el verano, con la sensación de que falta ese gran movimiento que eleve el techo competitivo del equipo.

La operación por el francés tiene todos los ingredientes para ser ese golpe sobre la mesa. Voluntad del jugador, necesidad del club, presión en París. Solo falta que una cifra imposible se convierta en un acuerdo razonable.

La cuestión ya no es si Barcola quiere jugar en Anfield. La verdadera incógnita es otra: ¿se atreverá Liverpool a pagar el precio que exige PSG antes de que se enciendan las luces de la nueva temporada?