Liverpool acelera por Barcola y Mbaye del PSG
A dos semanas del cierre de mercado, Liverpool por fin pisa el acelerador. El club de Anfield ya ha incorporado a Jeremy Jacquet, Victor Munoz y Ronald Araujo, pero en los despachos nadie se engaña: la plantilla sigue corta arriba y el trabajo está lejos de estar terminado.
El gran deseo tiene nombre y apellidos: Bradley Barcola. El delantero del PSG sigue siendo la prioridad absoluta y las conversaciones continúan por una operación que, según las cifras que manejan en Inglaterra y Francia, se iría por encima de las 100 millones de libras. Una apuesta de club.
Pero en París no solo miran a Barcola.
Ibrahim Mbaye entra en escena
Según informa L’Équipe, Liverpool se prepara para presentar una propuesta formal por Ibrahim Mbaye al PSG antes de que termine la próxima semana. Un movimiento claro, decidido, que apunta a una ofensiva doble sobre el campeón de Europa.
El precio del atacante será superior a los 40 millones de euros que se mencionaron en un primer momento, pero aun así se perfila como una opción más asequible que Barcola para la delantera del equipo de Andoni Iraola. Menos coste, mismo mensaje: reforzar ya el frente ofensivo.
Y la necesidad es evidente. El equipo sigue teniendo un enorme vacío con forma de Mohamed Salah. Ese hueco condiciona todo. Mbaye aparece precisamente como una pieza que podría encajar en ese espacio, ofreciendo profundidad, gol y presencia en el último tercio.
Gakpo se aleja, la urgencia crece
Mientras tanto, otro frente se complica. Cody Gakpo parece cada vez más cerca de cambiar Anfield por el Tottenham Hotspur Stadium. Si ese traspaso se concreta, el déficit de atacantes en Liverpool se disparará.
La directiva lo ve claro: la delantera necesita soluciones inmediatas, no promesas a largo plazo. De ahí que el club esté dispuesto a golpear dos veces en París, con Barcola como gran objetivo y Mbaye como una oportunidad estratégica en un mercado inflacionado.
Un doble asalto al campeón de Europa no solo cubriría necesidades deportivas. Sería una declaración de intenciones rotunda. Un mensaje al resto de la Premier League: Liverpool no piensa quedarse mirando cómo otros marcan el ritmo de la temporada.




