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Liverpool puede aprovechar el fracaso de Nottingham Forest en el mercado

Liverpool olfatea sangre en el mercado. Con las negociaciones entre Nottingham Forest y Sporting de Lisboa por Ousmane Diomande prácticamente rotas, el club de Anfield asoma como posible invitado inesperado a una operación que llevaba semanas encaminada hacia el City Ground.

Forest había convertido al central marfileño, de 22 años, en uno de sus grandes objetivos del verano. No era un capricho: Diomande lleva tiempo en la órbita de varios gigantes de la Premier League y de Europa, y su fichaje habría supuesto toda una declaración de intenciones del proyecto de Nottingham.

A finales de julio, BBC Sport informó de que Forest estaba “cerca de completar” un acuerdo con Sporting. El optimismo creció todavía más este miércoles, cuando el diario portugués A Bola habló de un trato “prácticamente finalizado”. Parecía cuestión de detalles.

El giro llegó de golpe. Otro informe, el jueves, apuntó a que la operación se había venido abajo. Y el propio A Bola, en su actualización del viernes, ya reconocía abiertamente problemas serios entre Forest y Sporting en torno a Diomande.

El nudo del conflicto está en el dinero, sí, pero sobre todo en cómo se paga. Según la información del medio portugués, las discrepancias sobre los plazos y la estructura de los pagos por parte del club inglés han bloqueado la negociación. Sporting exige una cantidad fija no inferior a 40 millones de euros, con bonus que elevarían el total hasta unos 45 millones y una cláusula que le garantice un porcentaje de la plusvalía en una futura venta. Esa cifra global estaría aceptada; el calendario de pagos, no.

El acuerdo, por tanto, no está muerto, pero ya no es el paseo que parecía hace apenas unos días. Y en ese espacio de duda se cuela el nombre de Liverpool.

El conjunto red se ha movido con discreción este verano. De momento solo ha incorporado a Jeremy Jacquet y Víctor Muñoz, mientras las informaciones apuntan a que su prioridad inmediata pasa por reforzar el ataque con los jugadores de PSG Bradley Barcola e Ibrahim Mbaye. Sin embargo, la realidad de la plantilla grita otra cosa: el equipo anda corto de efectivos en el eje de la zaga por las lesiones y también presenta debilidades en los laterales.

En ese contexto, la posibilidad de lanzarse a por un central joven, físico y ya contrastado como Diomande gana peso. No hay oferta sobre la mesa, ni un movimiento formal confirmado, pero el escenario invita a la especulación informada.

El periodista Sebastien Vidal lo resumió en X con un mensaje que ha encendido las alarmas en Nottingham: Liverpool podría aprovechar el fracaso de las conversaciones entre Nottingham Forest y Sporting por Ousmane Diomande. Recordó, además, que el defensa, tasado en torno a esos 40 millones de euros, lleva tiempo en el radar de los de Anfield para apuntalar su defensa central.

La jugada está clara: si Forest no consigue desbloquear el desacuerdo con Sporting, la puerta queda entreabierta. Y Liverpool, con necesidades atrás y músculo económico para adaptarse mejor a las exigencias de pago del club de Alvalade, aparece como un candidato tan lógico como incómodo para sus rivales.

Diomande sigue siendo, hoy, jugador de Sporting. Forest continúa intentando recomponer una negociación que se ha torcido cuando estaba en la recta final. Pero el mercado no espera a nadie. La pregunta ya no es solo si Nottingham logrará cerrar al central, sino si podrá hacerlo antes de que desde Anfield decidan que es el momento de entrar en escena.