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Lewis Koumas brilla en Liverpool tras ganar el premio a mejor jugador

Con el premio a mejor jugador del partido en una mano y el móvil en la otra, Lewis Koumas tenía una llamada pendiente antes de detenerse a hablar con la prensa en el interior de Anfield, el miércoles por la noche. Bastaba mirarle a la cara para entender lo que significa brillar con la camiseta del club de tu vida.

—Era mi madre —contó el delantero de Liverpool, aún con la sonrisa marcada por el trofeo que Cody Gakpo le había entregado tras el 3-1 sobre Tottenham en la tercera ronda de la Carabao Cup—. Estaba aquí con mi abuela, mi abuelo y mi hermana. Todos en el palco. Les llamé enseguida para enseñarles el trofeo y estaban encantados.

El delantero que encaja en el plan de Iraola

Sobre el césped también quedó claro qué hace falta para convencer a Andoni Iraola y encajar en la primera línea de presión del técnico vasco. Días después de un empate plano ante Fulham en liga, el entrenador había lanzado un mensaje directo a sus atacantes: más presión, más intensidad, más trabajo sin balón. El dardo iba dirigido a nombres más consagrados y caros. Koumas ni siquiera formaba parte de ese debate.

Pero contra la defensa de Roberto De Zerbi, el joven de 20 años se vació. Corrió, chocó, arrastró marcas, abrió espacios para sus compañeros. Jugó como si cada acción fuese un examen. Parecía haber interiorizado cada palabra de Iraola.

—La energía que muestra es contagiosa —resumió el técnico después—. Estoy muy contento por él. Lo hace cada día en los entrenamientos. Tiene muy claro lo que tiene que hacer y lo que necesita el equipo.

Koumas cumplirá 21 años el sábado, justo un día antes de que Liverpool visite al antiguo club de Iraola, Bournemouth. Recibió el elogio sin estridencias, con la misma calma aplicada que muestra en el campo.

—Creo que mi forma de jugar es, en el fondo, la manera de Liverpool —respondió—. Siempre hemos sido un club en el que los jugadores tienen que dar absolutamente todo en el campo. Estamos recuperando eso y a la afición le encanta. Mucho de lo mío es lo que hago sin balón. El míster ha confiado en que puedo ejecutar sus planes tácticos. Estoy feliz de hacerlo por él. Me motiva muchísimo que me ponga en un partido como este. Ahora quiero seguir creciendo.

Confianza desde el primer día

Iraola apostó por el delantero nacido en Chester apenas unas semanas después de aterrizar este verano. Le dejó claro al entonces director deportivo, Richard Hughes, que quería a Koumas en la primera plantilla y no cedido de nuevo. El atacante había dejado muy buenas sensaciones en la gira de pretemporada por Estados Unidos y el técnico no quiso perderlo de vista.

Hijo del ex mediapunta de Tranmere y West Bromwich Albion, Jason Koumas, el atacante ya había debutado esta temporada en Premier League y Champions League saliendo desde el banquillo. Ahora añade a su currículum su primer premio a mejor jugador del partido a nivel senior.

¿Se lo imaginaba al inicio de la pretemporada?

—No, me habría despertado —admitió el internacional galés—. Habría pensado que estaba soñando. Es una locura. Pero estoy muy feliz y muy agradecido por las oportunidades que me han dado. Nunca sabes cuándo va a ser tu última vez en el campo con Liverpool. Solo intento dejarlo todo ahí fuera cada vez.

Años de espera y cesiones con un objetivo

Koumas, internacional con Gales en 12 ocasiones, ha tenido que esperar su momento en el club. Puede jugar como delantero centro o partir desde la banda, y su primera titularidad con Liverpool llegó hace más de dos años, de la mano de Jürgen Klopp. Aquella noche firmó un gol en el 3-0 ante Southampton en la quinta ronda de la FA Cup. Después, silencio. No volvió a vestir la camiseta del primer equipo hasta la llegada de Iraola.

Entre medias, un recorrido clásico de futbolista que se niega a rendirse: temporada 2024-25 cedido en Stoke, primera mitad de la 2025-26 en Birmingham y el resto del curso en Hull. Minutos, golpes, aprendizaje. Todo lejos de Anfield, pero con Anfield siempre en la cabeza.

—Nunca mostré una mentalidad débil sobre cómo sería mi futuro en Liverpool —aseguró Koumas, que cita a Michael Owen y Gareth Bale como referentes de infancia—. Siempre tuve la convicción de que llegaría aquí. La razón de irme cedido era prepararme para este momento. En el fútbol se puede perder mucha hambre por cómo van las cosas. Pero yo, desde la preacademia hasta la academia, siempre la he tenido. Mi hambre viene de representar a Liverpool Football Club, de querer darlo todo por el mejor club del mundo.

Ahora, con un trofeo en la mano, el teléfono en la otra y Anfield coreando su nombre, esa hambre ya no es un discurso. Es el punto de partida de una carrera que empieza, por fin, a escribirse en rojo.