Laporta acelera para fichar un ‘9’ y resolver el futuro de Balde
Joan Laporta apareció este martes en la ciudad deportiva del Barcelona antes de que amaneciera del todo. No fue una visita de cortesía. El presidente quería saludar a Hansi Flick y a la plantilla antes del entrenamiento… y, sobre todo, sentarse después con la cúpula deportiva para encarar el tramo final del mercado.
Queda una semana para que se cierre la ventana de verano y en los despachos del club nadie se engaña: aún hay varios frentes abiertos y poco margen para el error.
Deco llegó prácticamente a la misma hora que Laporta. No es casualidad. Presidente y director deportivo se han pegado al día a día del mercado, con reuniones constantes en las últimas semanas para seguir cada movimiento, cada llamada, cada oportunidad que pueda aparecer en estos últimos días de agosto.
El ‘9’, prioridad absoluta
En la lista de deberes, el punto número uno está subrayado en rojo: fichar un delantero centro puro. La salida de Robert Lewandowski ha dejado un hueco que en el club consideran imprescindible cubrir. No se trata solo de números, sino de perfiles: la dirección deportiva entiende que el equipo necesita una referencia clara en el área.
Hay nombres sobre la mesa. Varios. Ahora llega la parte más complicada: acelerar contactos con futbolistas y clubes, medir qué operaciones son realmente viables a estas alturas y cuáles se quedan en simple intención. El reloj corre y cada día sin acuerdo pesa un poco más.
El rendimiento ofensivo del Barça en este arranque de temporada invita al optimismo, con actuaciones brillantes y, sobre todo, con el 5-0 reciente ante Elche todavía muy presente. Pero ese festival no ha cambiado el diagnóstico interno: se quiere un ‘9’ específico, no vivir permanentemente de parches.
Opciones internas, hay. Raphinha, Anthony Gordon y Hamza Abdelkarim pueden actuar como referencia ofensiva, moverse por dentro y ocupar el carril central. Aun así, en el club insisten en que todos rinden mejor en su posición natural, donde su talento se expresa con más continuidad.
En el caso de Gordon, esa polivalencia fue precisamente uno de los motivos que impulsó su fichaje: puede partir desde la banda, puede actuar arriba y ofrece a Flick una pieza muy útil para modificar partidos sobre la marcha. Pero la idea no es cargarle con el rol de ‘9’ fijo toda la temporada.
El futuro de Balde, otro foco caliente
El delantero no es el único asunto que ocupa las reuniones de Laporta y Deco. El nombre de Alejandro Balde también se ha colado en la agenda del sprint final. Manchester United ha trasladado su interés por el lateral español y ha abierto un escenario nuevo.
El club inglés está dispuesto a estudiar una cesión. En el Barça, en cambio, la preferencia pasa por una venta definitiva si se llega a un acuerdo. Dos visiones distintas para un mismo jugador, con una semana por delante para ver quién cede primero.
La posible salida de Balde no sería un detalle menor. Si el canterano hace las maletas, en la dirección deportiva ya contemplan la opción de reforzar la zaga con un central zurdo. Otra carpeta encima de la mesa, otro movimiento que condicionaría el cierre del mercado azulgrana.
Un gran inicio que no adormece al club
El 5-0 ante Elche ha reforzado el ambiente de confianza alrededor del proyecto de Flick. Laporta salió encantado del estadio, satisfecho por la imagen, el resultado y la respuesta del equipo en ataque. Pero la goleada no ha servido de excusa para frenar la planificación.
Dentro del club la lectura es clara: el buen inicio no tapa las necesidades estructurales de la plantilla. El plan sigue siendo el mismo. Hace falta un ‘9’. Hay que aclarar el futuro de Balde. Y, según lo que ocurra con el lateral, quizá tocar también la defensa.
Siete días. Un puñado de llamadas decisivas. Laporta y Deco se mueven con la sensación de estar en una carrera contra el tiempo, peinando las opciones que siguen vivas y descartando las que ya no tienen recorrido.
Cuando el mercado baje la persiana, el Barça sabrá si este sprint final ha sido suficiente para darle a Flick la plantilla que necesita… o si el equipo tendrá que reinventarse sin ese delantero que en los despachos consideran imprescindible.




