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Kylian Mbappé y el penalti fallado que cambió el partido

Kylian Mbappé colocó el balón en el punto de penalti en el tiempo añadido, en Sevilla, con la seguridad de quien ha nacido para ese tipo de momentos. Silencio en La Cartuja, respiración contenida, todo Real Madrid colgado de su estrella.

Y entonces apareció Álvaro Vallés.

El guardameta de Real Betis se lanzó con decisión a su derecha, adivinó la intención de Mbappé y desvió el disparo que podía haber cambiado la noche. En lugar de un empate agónico, el penalti fallado certificó un triunfo enorme: 1-0 para el Betis, tres puntos y una sacudida al proyecto de José Mourinho.

Un final encendido y el VAR como protagonista

Tras la parada, todavía quedaba drama. El córner posterior se detuvo unos segundos mientras los colegiados revisaban que Vallés hubiera mantenido al menos un pie sobre la línea y que su cuerpo no invadiera ilegalmente el espacio por delante de ella. La comprobación validó la acción del portero. No hubo repetición del lanzamiento. No hubo segunda vida para Mbappé.

Real Madrid, obligado a remar contracorriente desde el minuto 81, ya había saboreado el empate antes. Lo había celebrado incluso.

En el 87', Vinícius Jr. sacó un destello marca de la casa: pase con el exterior dentro del área para encontrar a Carlos Espí, que se inventó una chilena impecable. El balón superó a Vallés y se coló en la portería del Betis. Golazo, explosión de júbilo, sensación de rescate in extremis.

Hasta que entró el videoarbitraje.

La revisión reveló que el primer movimiento hacia el área en la jugada partía en fuera de juego. El tanto quedó anulado, el marcador volvió al 1-0 y el estadio se inclinó definitivamente del lado verdiblanco. El debate arbitral en la prensa española tiene material para varios días.

El golpe de Troy Parrott y la primera mancha de Mourinho

El partido se rompió en el tramo final. El Betis había resistido, había sufrido y había esperado su momento. Lo encontró a nueve minutos del final.

Troy Parrott, internacional con Irlanda, firmó el único gol del encuentro en el 81'. Un zarpazo que dio ventaja a los de casa y obligó a un Real Madrid más precipitado, más expuesto, empujado por la urgencia y por el reloj.

Ese tanto no solo decidió el duelo. También dejó una marca simbólica: es la primera derrota de Real Madrid desde el regreso de José Mourinho al banquillo blanco. El técnico portugués había encadenado resultados positivos en este nuevo ciclo, pero en Sevilla se topó con un Betis intenso, un Vallés gigante y un guion que se le volvió en contra en los últimos minutos.

No habrá demasiado margen para lamentos.

El foco se mueve a Europa

Real Madrid, dueño del récord de títulos de la UEFA Champions League con 15 coronas, debe cambiar de chip de inmediato. El 8 de septiembre arranca su campaña 2026-27 en la UCL con un estreno de alto voltaje en el Santiago Bernabéu ante Inter Milan.

La derrota en Sevilla deja preguntas, alimenta el ruido sobre el arbitraje y abre el debate sobre la pegada del equipo en noches cerradas. La respuesta llegará muy pronto, bajo los focos europeos, con Mbappé de nuevo en el punto de mira y Mourinho obligado a reaccionar.

Kylian Mbappé y el penalti fallado que cambió el partido