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Konstantelias brilla en su debut pero sufre grave lesión

El Signal Iduna Park celebraba. El marcador señalaba 2-0, el ambiente era de fiesta y el nuevo fichaje Giorgos Konstantelias, de solo 23 años, estaba firmando un debut impecable en la Bundesliga. Y entonces, a los pocos minutos de la reanudación, todo se torció.

En un duelo tras el descanso, el extremo derecho griego retorció la rodilla en una disputa. Cayó al césped, se quedó tendido y se llevó las manos a la cara. No era el gesto de quien solo necesita unos segundos para levantarse. El silencio se impuso por un instante en la grada.

Los fisioterapeutas del Borussia Dortmund entraron rápido y le realizaron sobre el propio césped la conocida “prueba del cajón” para comprobar la estabilidad de la articulación. La imagen no invitaba al optimismo. Tras el test, quedó claro: Konstantelias no podía seguir.

Se marchó cojeando en el minuto 54, entre un cálido aplauso del público, sustituido por Marcel Sabitzer. Las repeticiones televisivas reforzaron la preocupación: las imágenes sugerían una lesión de mayor gravedad.

En la banda, Niko Kovac fue directo hacia su nuevo extremo. El técnico, de 54 años, trató de animarlo, de levantarlo anímicamente, pero el gesto del jugador hablaba por sí solo. Apenas hubo respuesta.

Al término del encuentro, el director deportivo del Dortmund, Ole Book, no escondió la inquietud en declaraciones a Sky: “Debemos ser cuidadosos con lo que comunicamos hoy. Pero desde luego estamos preocupados por una lesión grave”. Cuando le preguntaron si el temor apuntaba a una rotura de ligamento cruzado, fue claro: “Ese temor desde luego existe”. Añadió que ahora seguirán más pruebas médicas.

Kovac tampoco transmitió buenas sensaciones: “Lo que me ha dicho el médico desde luego no sonaba bien”. No quiso entrar en más detalles.

Un debut brillante hasta la lesión

Hasta el momento de su retirada, Konstantelias había firmado un partido casi perfecto con la camiseta negra y amarilla. Junto a su compatriota griego Konstantinos Karetsas, participó en prácticamente todas las acciones de peligro del subcampeón de la Bundesliga. Cada vez que tocaba el balón, el ataque del Dortmund ganaba filo.

Su actuación tuvo premio justo antes del descanso. En el 45+1, el extremo aprovechó un gran pase desde la izquierda de Maximilian Beier. Control, recorte hacia dentro y disparo raso. El balón se coló entre las piernas del defensor de HSV Sebastiaan Bornauw, de 27 años, y ese leve desvío dejó sin opción al guardameta Daniel Heuer-Fernandes, de 33. Gol para el 2-0 y explosión de júbilo en la grada.

El contexto hacía el momento aún más simbólico. Apenas unos días antes, Konstantelias había llegado procedente de PAOK Saloniki por 26 millones de euros, después de que se cayera el fichaje de Said El Mala, de 20 años, de 1. FC Cologne. Su misión es clara: ocupar el vacío que deja Karim Adeyemi, de 24 años, traspasado al Barca.

Ya en la Supercopa contra Bayern Munich (1-2) una semana atrás había dejado una primera impresión positiva. Ante HSV, la confirmó con una actuación madura, valiente y decisiva. Hasta que la rodilla dijo basta.

Ahora, el Dortmund contiene la respiración. El club que acababa de encontrar en Konstantelias un nuevo puñal por la banda derecha podría perderlo durante un largo periodo. Las próximas pruebas marcarán no solo el diagnóstico del jugador, sino también el rumbo del ataque amarillo para el resto de la temporada.

Konstantelias brilla en su debut pero sufre grave lesión