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Kompany explica la decisión de dejar a Kane y Olise en el banquillo

El primer gran debate de la temporada en el Bayern Munich llegó pronto: un 0-0 ante Schalke y Harry Kane y Michael Olise sin aparecer en el once inicial. Vincent Kompany no esquivó la cuestión. La atacó de frente.

“Fue simplemente una decisión racional”, explicó el técnico belga tras el empate sin goles en la segunda jornada de la liga alemana. Nada de castigos, nada de mensajes ocultos. Para él, pura gestión de cargas.

Kane y Olise se reincorporaron “muy, muy tarde” de su descanso y, según el entrenador, el duelo anterior ante Osnabrück les dejó vacíos. Ese partido, correspondiente a la Copa de Alemania, marcó la planificación de la semana.

“La prioridad era que estuvieran disponibles para ese partido, porque era un duelo de Copa”, subrayó Kompany. “Luego tuve que tomar una decisión sobre el encuentro de hoy. Todavía no están realmente preparados para soportar una carga física completa. Fue una decisión racional”.

Un 0-0 con matices

Sin el inglés ni el francés desde el inicio, el Bayern dominó pero se estrelló una y otra vez. El técnico lo resumió con sencillez: “Cada partido tiene su propia historia. Por desgracia, la de hoy fue que no pudimos marcar”.

No buscó excusas. Señaló el trabajo de Schalke, que se aferró al punto con disciplina y sacrificio. “Esto no resta valor al rendimiento de Schalke. Realmente lucharon duro y cerraron muy bien los espacios”, admitió.

La sensación de frustración por el marcador convivió con una lectura más optimista de lo que vio sobre el césped. Kompany se aferró a un aspecto del juego: la reacción inmediata tras pérdida.

“Por otro lado, la presión tras pérdida que hicimos hoy fue excepcional, y no les permitimos crear ninguna ocasión”, destacó. Bayern ahogó a Schalke en campo propio y apenas le dejó respirar. “También generamos muchas ocasiones claras contra una defensa muy compacta, así que hay cosas positivas”.

El problema fue el de siempre cuando el gol se niega: la falta de precisión en el último toque. El plan funcionó casi en todo. Menos en lo que decide los partidos.

La exigencia del Bayern no entiende de matices

Kompany no maquilló el peso del escudo que lleva ahora en el pecho. “Al final, el resultado es el que es. En el Bayern Munich solo puedes estar contento si ganas”, sentenció.

La frase marca el listón de lo que viene. Con Kane y Olise todavía poniéndose a tono y una afición que no negocia la victoria, el margen para empates sin goles es mínimo. La decisión “racional” del técnico abre un debate inevitable: ¿cuánto tiempo más aceptará Múnich ver a sus estrellas arrancar desde el banquillo si los goles no llegan?