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Kayode y su camino desde la Juventus a la Premier League

Michael Kayode habla con la seguridad de quien ya ha pasado por un primer punto de quiebre en su carrera. Tiene 21 años, es internacional sub-21 con Italia y se ha asentado en el exigente escaparate de la Premier League con el Brentford. Desde allí mira atrás, hacia la Juventus que lo dejó marchar, y hacia un fútbol italiano que, según él, castiga más en los entrenamientos que el inglés.

Del descarte al salto a la Premier

Formado en las canteras de Juventus y Fiorentina, Kayode se ganó en enero de 2025 un traspaso de 18 millones de euros al Brentford. No fue un salto simbólico: esta temporada ya suma 41 partidos con las “abejas”, con un gol y dos asistencias desde el lateral derecho, además de ser un fijo en la selección italiana sub-21.

Su camino, sin embargo, no fue una línea recta. Hubo un momento que podría haberlo derrumbado: la cesión al Gozzano y la decisión de la Juventus de no recuperarlo.

“Puede parecer una locura, pero no me arrepiento en absoluto, porque el hecho de que la Juve me dejara tirado me dio la fuerza para llegar a este nivel”, explicó en una entrevista con Chiamarsi Bomber. “Éramos unos 60 chicos en aquel grupo y solo 2-3 jugamos ahora a nivel profesional. Gozzano me dio la oportunidad, con 16 años, de enfrentarme a rivales mayores. La Serie D es muy diferente a un equipo juvenil”.

De ese golpe salió un futbolista más duro y más preparado para lo que venía después.

Italia castiga, Inglaterra acelera

Instalado ya en la Premier, Kayode ha tenido tiempo para comparar. Y su diagnóstico es claro: en Italia se sufre más en el día a día, aunque en Inglaterra el juego corra a otra velocidad.

“Los entrenamientos son mucho más duros en Italia y tienes muchos menos días libres”, confesó. “Aquí entrenas 4-5 veces por semana y luego descansas mucho más. Quizá por eso la gente piensa que el fútbol inglés tiene un ritmo más alto, porque solo entrenas lo que necesitas y llegas fresco, física y mentalmente, al partido”.

La frase rompe un tópico muy arraigado. El secreto del vértigo inglés, según Kayode, no está en sesiones interminables, sino en la frescura acumulada.

Esa gestión también le ha cambiado la vida fuera del campo. “Te da más tiempo para estar con tus seres queridos”, añadió. Y hay otro matiz clave en la diferencia de estilos: “Las sesiones son casi todas de 11 contra 11, rara vez pasamos tanto tiempo centrados en la táctica. Se trata de encarar al hombre”.

Menos pizarras, más duelos. Menos repeticiones mecánicas, más situaciones reales de partido. Para un lateral potente y agresivo como Kayode, el contexto es ideal.

Fiorentina, Aquilani e Italiano: escuela de carácter

Antes de cruzar el Canal, Kayode encontró en la Fiorentina un entorno que lo terminó de pulir. Habla con cariño de su etapa en el club viola y de las figuras que lo marcaron.

“Me encantó estar en la Fiorentina, Alberto Aquilani fue un gran entrenador, tanto tácticamente como como persona”, recordó. Bajo las órdenes de Aquilani en los equipos juveniles, el lateral creció en lectura de juego y en disciplina, sin perder la personalidad.

También tuvo contacto directo con la élite. “Vincenzo Italiano me llamó con el primer equipo y su mentalidad es increíble, siempre quiere que estés concentrado”, explicó. Ese nivel de exigencia mental encaja con la imagen pública del técnico, un entrenador que no tolera relajaciones y que empuja a sus jugadores a sostener una intensidad constante.

Kayode es, en parte, producto de esa mezcla: la dureza formativa de la Juventus, el espacio competitivo del Gozzano, la escuela táctica y mental de la Fiorentina, y ahora el escenario abierto, físico y vertiginoso de la Premier.

Desde Brentford, con 21 años y un puesto ya ganado en la sub-21 de Italia, el lateral ha convertido un antiguo descarte en motor de ambición. La pregunta, viendo su progresión y su adaptación a la élite inglesa, ya no es qué perdió la Juventus, sino hasta dónde puede llegar él en la próxima etapa de su carrera.