logo

Joven defensa de 21 años se une a Burnley para el ascenso

El joven defensa de 21 años cambia de escenario y de objetivo. Tras un curso partido en dos entre Watford y Manchester City, ahora aterriza en Burnley con una misión clara: empujar al equipo de vuelta a la Premier League.

La primera mitad de la temporada 2025-26 la vivió cedido en Watford, en la Championship. Allí no pasó desapercibido. Entre los defensas del club en liga, firmó el segundo mayor número de entradas (20), ganó el tercer mayor número de duelos (72) y acumuló el cuarto mayor registro de despejes (76). Datos que explican por qué su nombre empezó a circular en los despachos.

La situación cambió cuando Manchester City sufrió una crisis de lesiones. El club lo llamó de vuelta y Pep Guardiola le abrió la puerta del primer equipo. Respondió con siete apariciones, incluida una doble cita de máxima exigencia: disputó las dos semifinales de la EFL Cup ante Newcastle United y tuvo minutos en la Champions League frente a Bodo/Glimt. Un salto brusco de categoría, pero también una confirmación de que puede convivir con el nivel de la élite.

Ahora el reto es distinto. Menos escaparate, más barro. Burnley, recién descendido, necesita solidez atrás para sostener su asalto al ascenso, y el internacional sub-21 con Inglaterra llega con hambre y sin intención de esconderse.

"Estoy súper emocionado, no puedo esperar para empezar", confesó en los medios oficiales del club. La sonrisa se le notaba incluso entre líneas. "Tuve mi primera sesión de entrenamiento hoy y la he disfrutado mucho, conociendo al entrenador y a mis compañeros".

El interés no fue cosa de última hora. "Escuché por primera vez del interés hace un par de meses y estoy muy contento de que se haya hecho. Es un equipo enorme, un equipo de Premier League para ser honestos, y estoy encantado de estar aquí", remató, dejando claro cómo percibe la dimensión del proyecto.

Burnley gana un defensa agresivo en el duelo, atento al corte y con números que respaldan su impacto en la Championship. Él, a cambio, recibe un escenario ideal: un club que se siente de Premier, un vestuario herido por el descenso y una temporada entera por delante para demostrar que su sitio, a medio plazo, también está en la máxima categoría.