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Jorge Jesus liderará el nuevo ciclo de Portugal

El banquillo de la selección de Portugal ya tiene dueño para el próximo capítulo. Según adelantó el diario portugués A Bola, Jorge Jesus será el nuevo seleccionador nacional tras la salida de Roberto Martínez, consumada después de la eliminación ante España en el Mundial 2026.

El relevo llega en frío, pero no por sorpresa. La derrota por 1-0 frente a la selección española, con un gol de Mikel Merino en el descuento de la segunda parte, cerró de golpe el camino de Portugal en los octavos de final y, con él, el ciclo de Martínez.

Jorge Jesus, el elegido de consenso

Libre en el mercado tras poner fin a su etapa en el fútbol saudí, Jorge Jesus se ha convertido en la opción de consenso dentro de la estructura del fútbol portugués. No hay casting, no hay lista interminable de candidatos: todas las miradas apuntan a él para comandar el nuevo proyecto de la selección.

Según la información del propio medio, una reunión entre el técnico y Pedro Proença, presidente de la Federação Portuguesa de Futebol (FPF), debería sellar el acuerdo en los próximos días, una vez que la delegación regrese de Estados Unidos. El escenario está claro: falta la firma, no la intención.

La apuesta por Jorge Jesus encaja con la necesidad de un liderazgo fuerte en un vestuario lleno de talento y egos competitivos. Se busca carácter, experiencia internacional y mano firme para gestionar una generación que, sobre el papel, está entre las más brillantes de la historia del país.

El adiós de Roberto Martínez

El cambio en el banquillo se produce de inmediato tras el golpe deportivo. Portugal cayó ante España en un duelo cerrado, tenso, decidido en los últimos instantes, cuando todo apuntaba a la prórroga. Ese tanto de Merino, en el tiempo añadido, no solo sentenció el partido: también puso punto final al mandato de Martínez.

En la rueda de prensa posterior al encuentro, el entrenador español confirmó su despedida sin rodeos:
«Es el final del ciclo. Es importante ahora tener eso de nuevo, y es legítimo que el presidente elija a su seleccionador nacional. Estoy agradecido por todo el apoyo que me dieron».

Con esa frase, Martínez dejó claro que la puerta quedaba definitivamente cerrada. Sin dramatismos, pero con la certeza de que su etapa había llegado a su límite natural tras un Mundial irregular.

Un Mundial lleno de talento… y de altibajos

La trayectoria de Portugal en la Copa del Mundo dejó una sensación extraña. El plantel, probablemente uno de los más talentosos que el país ha presentado en un gran torneo, nunca terminó de encadenar actuaciones convincentes.

En la fase de grupos, el equipo arrancó con un empate ante la República Democrática del Congo, goleó con autoridad a Uzbekistán y firmó un 0-0 ante Colombia. Suficiente para avanzar, pero solo como segunda de grupo. Luces y sombras.

En la segunda ronda, Portugal mostró carácter: remontó ante Croacia en un duelo duro, muy disputado, que pareció anunciar una versión más competitiva del equipo en las rondas decisivas. Pero el impulso se frenó en seco en los octavos.

Frente a España, el encuentro se mantuvo equilibrado, con fases de control alterno y pocas concesiones. Cuando el partido se inclinaba hacia la prórroga, el gol de Merino, ya en el añadido, dejó a Portugal fuera y abrió de par en par el debate sobre el futuro.

Un nuevo comienzo para una generación exigida

Ese futuro, si nada se tuerce en las negociaciones, pasará por las manos de Jorge Jesus. Le espera un desafío mayúsculo: transformar un grupo brillante pero irregular en una selección fiable, reconocible, capaz de competir por títulos de principio a fin.

Portugal no parte de cero. Llega desde la frustración, sí, pero también desde la convicción de que tiene plantilla para aspirar a todo. Ahora la pregunta es otra: ¿será Jorge Jesus el hombre que convierta ese potencial en conquistas reales?

Jorge Jesus liderará el nuevo ciclo de Portugal