João Pedro y el desafiante dorsal 9 del Chelsea
A pocos días de que ruede el balón en la nueva temporada, Chelsea ha puesto orden en el vestuario: ya están confirmados los dorsales oficiales. Y entre los ajustes habituales por altas y bajas, hay un movimiento que rompe la monotonía de la lista y enciende todas las conversaciones.
João Pedro se ha quedado con el 9. El maldito 9 de Chelsea.
El peso de un número
Quien no crea en maldiciones, que repase la historia reciente del club con ese dorsal. Fernando Torres llegó para cambiarlo todo y terminó atrapado en la ansiedad. Álvaro Morata nunca encontró continuidad. Romelu Lukaku regresó como solución definitiva y acabó saliendo por la puerta de atrás. Radamel Falcao, Gonzalo Higuaín, Pierre-Emerick Aubameyang, Mateja Kežman, Franco Di Santo, Tony Cascarino, Chris Sutton… una lista que asusta más que ilusiona.
Ni siquiera los que se salvaron del desastre total pudieron sacarle brillo de verdad. Hernán Crespo dejó destellos, pero su etapa pudo ser mucho más. Tammy Abraham firmó buenos números, pero sin llegar a consolidar una era. Y lo de Liam Delap fue directamente un episodio para olvidar, un préstamo que terminó de reforzar la leyenda negra del dorsal.
Desde que Jimmy-Floyd Hasselbaink marcó 23 goles en liga en la temporada 2001-02 (29 en todas las competiciones), ningún 9 de Chelsea se ha acercado a ese impacto. Abraham dejó el mejor registro reciente con 15 tantos en Premier en la 2019-20. Torres llegó a 22 goles en todas las competiciones en la 2012-13, pero necesitó 64 apariciones y una larga campaña en Europa League para alcanzarlos. En liga, apenas 8.
Con ese contexto, la pregunta se cae sola: ¿por qué João Pedro? ¿Por qué ahora?
El brasileño, que ya había empezado a hacerse un hueco con otro dorsal, decide abrazar el reto más simbólico de Stamford Bridge. No es solo un cambio de número. Es una declaración de intenciones: romper la maldición o sumarse a la lista de nombres que se quedaron a medio camino.
Fofana cambia de piel
El otro movimiento llamativo afecta a la defensa. Wesley Fofana hereda el 3 que hasta ahora llevaba Marc Cucurella. Un número más clásico para un central que busca relanzar su carrera tras los problemas físicos y asentarse como pilar de futuro en la zaga de Chelsea.
Su antiguo dorsal, el 29, pasa a manos de una de las caras nuevas: Pep Chavarría. Un detalle que encaja con la reconfiguración del vestuario y la jerarquía interna, donde los recién llegados empiezan a ocupar huecos simbólicos que dejan los veteranos o los jugadores en salida.
También Dário Essugo y Tosin Adarabioyo han elegido nuevos números, completando el puzle de un plantel que aún no está cerrado.
Porque ahí está el otro matiz importante: el mercado sigue abierto más de diez días. Todavía pueden producirse salidas, alguna llegada inesperada y, con ello, nuevos ajustes en la lista. El límite es claro: solo se pueden inscribir 25 futbolistas.
De momento, lo único definitivo es la imagen que deja ese vestuario: el 9 vuelve a tener dueño. Y la temporada arranca con una incógnita que sobrevuela Stamford Bridge: ¿será João Pedro quien, por fin, rompa el hechizo o el dorsal más pesado del club volverá a cobrarse otra víctima?



