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Joao Cancelo: Profesionalidad y deseo de volver al Barça

Durante todo el verano, en Barcelona se hablaba del fichaje de Joao Cancelo casi en pasado. Como si solo faltara la foto de rigor en el césped de Montjuïc. El acuerdo con Al Hilal se daba por descontado.

No lo está. Al menos, todavía.

El lateral portugués, que deslumbró en la segunda mitad de la temporada pasada cedido al Barça, ha regresado a la disciplina de Al Hilal y ya trabaja en la pretemporada con el club saudí. Lo ha anunciado de forma oficial la entidad de la SPL, mientras el jugador sigue esperando que las negociaciones entre ambos clubes encuentren el punto de encuentro definitivo.

Un regreso que no cambia el guion

Cancelo fue uno de los grandes aciertos del Barça el curso pasado. Su capacidad para ocupar ambas bandas, su facilidad para aparecer por dentro y su peso creativo en ataque le permitieron incluso desbancar a Alejandro Balde como lateral izquierdo titular en el tramo final del año. Terminó el curso a un nivel altísimo y dejó un consenso poco habitual en el entorno culé: había que quedárselo.

La voluntad del Barça es clara desde hace meses. También la de Cancelo. Con solo un año de contrato por delante, Al Hilal no contaba con él como pieza central de su proyecto y estaba dispuesto a facilitar su salida. El escenario parecía propicio para un acuerdo rápido.

No ha sido así.

Sin pacto cerrado, Cancelo ha tenido que hacer lo que hacen los profesionales serios: presentarse, entrenar y cumplir con su club actual. Su vuelta a la dinámica de Al Hilal no responde a un cambio de opinión, sino a una cuestión de responsabilidad. Hasta que haya un documento firmado, es jugador del equipo saudí y el portugués ha optado por respetarlo.

El Barça aprieta, pero Al Hilal marca el ritmo

En los despachos del Barça sigue reinando el optimismo. La operación no está caída ni mucho menos. El club confía en cerrar la incorporación antes de que se baje la persiana del mercado.

La postura de Cancelo les ayuda. Con 32 años, el defensa ha dejado claro que su prioridad es volver al Camp Nou. Ese deseo refuerza la posición azulgrana en la negociación, pero no obliga a Al Hilal a aceptar condiciones que no les convenzan. El club saudí no tiene prisa ni urgencia económica, y eso explica por qué el acuerdo avanza con más lentitud de la que desearía Hansi Flick.

El técnico alemán, que ya ha podido estudiar de cerca el impacto de Cancelo en el sistema del equipo, ve en él un refuerzo casi ideal: lateral en ambas bandas, interior circunstancial en fase ofensiva y una fuente más de pases entre líneas contra defensas replegadas. Un futbolista que ya demostró encajar en la estructura del Barça y que, por tanto, supone un riesgo mínimo en términos de adaptación.

Flexibilidad táctica y presión para Balde

La posible llegada definitiva de Cancelo no solo responde a una cuestión de rendimiento inmediato. También introduce competencia real para Alejandro Balde, que encara una temporada clave en su crecimiento. El canterano, señalado como lateral del futuro, necesita un curso sólido para consolidarse. Tener detrás —o al lado— a un jugador del nivel del portugués le obliga a dar un paso al frente.

Desde el punto de vista táctico, Cancelo ofrece algo que el Barça valora especialmente: soluciones. Puede fijar la banda, puede meterse por dentro para crear superioridades, puede cambiar de costado durante el partido. Es un recurso valioso en un equipo que a menudo se encuentra rivales muy hundidos y necesita variantes constantes con balón.

Reloj en marcha, operación abierta

El tiempo, por ahora, juega a favor del Barça. El mercado no ha cerrado y las posturas no están rotas. Cancelo sigue presionando con su preferencia, el club catalán mantiene la fe en llegar a un acuerdo y Al Hilal escucha, pero sin rebajarse.

Mientras tanto, la imagen es elocuente: Cancelo corre en la pretemporada de Al Hilal, entrena con profesionalidad y espera. El desenlace, como tantas veces en el mercado, dependerá de quién ceda primero en la negociación.

La pregunta no es si el Barça lo quiere. Eso ya está claro. La cuestión es cuánto está dispuesto a pagar para que Joao Cancelo vuelva a vestirse de blaugrana antes de que el mercado eche el cierre.