JJ Gabriel pide dejar Manchester United antes de su debut histórico
Manchester United ha recibido un golpe inesperado en pleno arranque de temporada. JJ Gabriel, el delantero de 15 años al que muchos en Carrington veían como la próxima gran estrella del club, ha solicitado abandonar la entidad justo un día antes de poder cumplir un hito histórico con el primer equipo.
El plan era claro: incluirle en la convocatoria para el duelo de Carabao Cup ante Brighton en Old Trafford este miércoles. De haber jugado, se habría convertido en el futbolista más joven en la historia de United en disputar un partido de esta competición con el primer equipo. En lugar de eso, el club se ha encontrado con una petición formal para cancelar su registro.
Sorpresa en Carrington
En el club reina la perplejidad. Internamente, consideran que han hecho todo lo posible para convencer a Gabriel y a su familia de que tiene una ruta real hacia el primer equipo. No se han limitado a palabras: ha mantenido reuniones con Ruben Amorim cuando el portugués era entrenador, y también con Sir Alex Ferguson, una señal inequívoca de cuánto le valoran en Old Trafford.
Aun así, el chico quiere irse. Y nadie en United termina de entender por qué.
Desde la directiva se insiste en que la situación es “reconducible” por el tiempo que aún le queda de contrato. Según la postura del club, Gabriel tiene firmado hasta final de temporada y, pese a su solicitud, no puede ser dado de baja administrativamente. Nacido en el norte de Londres, no podrá firmar un contrato profesional hasta que cumpla 17 años en octubre del próximo año, aunque sí podría rubricar un acuerdo de beca cuando alcance los 16.
Un goleador precoz
La conmoción se entiende mejor cuando se repasa su trayectoria. Gabriel llegó a United con 11 años y, desde entonces, ha ido escalando categorías como un cohete. Es considerado uno de los talentos más ilusionantes que ha pasado por la academia en años.
La semana pasada firmó un hat-trick en su debut en la Uefa Youth League ante Sabah, otro escaparate en el que volvió a demostrar que el nivel de su edad se le queda corto. La temporada pasada marcó 26 goles en 29 partidos con los equipos de formación del club, casi siempre jugando contra rivales mayores. Ya ha debutado con la selección de Inglaterra sub-17, con dos apariciones, y se ha entrenado de forma regular con el primer equipo.
Su progresión le llevó a ganar el premio Jimmy Murphy al mejor jugador joven de la temporada, el galardón más prestigioso de la cantera de United, y además como el ganador más joven hasta la fecha. No era solo una promesa interna: era el proyecto de estrella sobre el que el club quería construir parte de su futuro.
“Está rodeado de gente que cree en él”
Tras el 5-0 ante Sabah, Adam Lawrence, técnico principal del equipo sub-21, subrayó públicamente el entorno de apoyo que rodea al delantero:
“JJ está rodeado de personas que realmente, realmente creen en él desde la cúpula del club hasta abajo”, explicó. “Lleva tanto tiempo en el club… Tiene una relación muy buena con los jugadores, con el cuerpo técnico, y eso con el tiempo obviamente ayuda también”.
Lawrence describió el plan deportivo diseñado para el joven atacante: “En este momento, en cuanto a su juego, su programa de partidos, su programa de entrenamientos, se trata de asegurarnos de que está recibiendo la exposición adecuada en distintos niveles. Obviamente no somos perfectos, pero es algo en lo que pensamos mucho”.
Palabras que, vistas ahora, chocan de frente con la decisión del futbolista y su entorno.
Interés de gigantes europeos
El caso de Gabriel no se produce en el vacío. Desde hace tiempo, Barcelona y Manchester City han sido vinculados con el jugador, después de que el año pasado surgieran informaciones que apuntaban a que su familia estaría valorando un cambio de rumbo.
Ese ruido de fondo nunca desapareció del todo. Ahora, con la petición formal para dejar United sobre la mesa, las especulaciones se disparan. El club, sin embargo, insiste en que el control contractual sigue en sus manos y que el jugador no puede ser desregistrado de manera unilateral.
La historia, por tanto, entra en un pulso silencioso: una institución empeñada en demostrar que ofrece una vía real al estrellato, y un adolescente que, en el momento en el que estaba a punto de tocar el sueño del primer equipo en Old Trafford, ha decidido frenar en seco y mirar hacia otro lado.
La próxima vez que JJ Gabriel pise el césped de un gran estadio, ¿será todavía con la camiseta de Manchester United?



