Javier Pastore y su visión del Mundial 2022
Javier Pastore, el exmediocampista elegante que enamoró al Parque de los Príncipes entre 2011 y 2018, hoy vive el fútbol desde otro lugar. Dos generaciones por detrás de Lionel Messi, excompañero suyo en la selección argentina, “El Flaco” se mueve ahora entre despachos y aeropuertos como representante legal de Enzo Fernández. En un evento de la AFA en Miami, dentro de su plan de expansión global a través de academias, dejó una radiografía nítida del Mundial, de su dirigido y del nuevo gigante europeo que domina desde París.
Un Mundial que no da respiro
Pastore no se anda con rodeos al hablar del torneo: lo ve feroz, abierto, incómodo para los grandes.
“Estoy viendo un Mundial muy competitivo, con selecciones de las que no esperábamos tanto y que están dando pelea”, describe. Le entusiasma el clima, el marco, el ruido. “Me gusta ver todos los estadios llenos; viví todos los partidos de Argentina y estoy muy contento con todo lo que vi del equipo”.
No es la mirada nostálgica del exfutbolista que añora su época. Es la de alguien que todavía siente la temperatura de la élite y reconoce que el margen de error se ha achicado para todos.
España, Francia… y el sueño de una final
Cuando se le plantea la posibilidad de una final entre sus dos países del corazón, España y Argentina, Pastore no duda en subir la vara.
“Sería un lindo rival. Creo que Francia y España son los rivales más duros que nos podrían tocar en una final, así que ojalá podamos llegar, que es lo más importante”, apunta.
No hay cálculo frío, hay ambición. Señala a los dos gigantes que marcan el paso en Europa y los coloca como el examen definitivo para la Scaloneta. Primero, llegar. Después, medirse con los mejores.
Enzo Fernández, del área propia a la órbita de la élite
En esa carrera hacia la gloria aparece una figura central: Enzo Fernández. Pastore no solo lo observa como exjugador; lo hace como representante, como alguien que conoce sus dudas, su cansancio y sus obsesiones.
“Está bien, muy positivo, está haciendo un muy buen Mundial; en los dos primeros partidos ayudó al equipo a ganar con tranquilidad”, resume.
El análisis táctico llega de inmediato. Enzo ya no es solo ese mediocentro clásico que se planta delante de los centrales.
“Enzo ha cambiado mucho de posición en los últimos años. Ha jugado mucho más atrás o como un mediocampista que llega al área. Aquí, con la selección, arranca desde atrás, pero al final es el único mediocampista que se suma a la línea de ataque y se queda cerca de Messi. Es un jugador que se adapta muy bien a cualquier tipo de posición”.
Es un elogio técnico y, a la vez, una descripción precisa de por qué el campeón del mundo se ha convertido en una pieza tan codiciada en Europa.
Futuro de club: la salida de Chelsea y el ruido de Madrid
La gran pregunta, inevitable, cae sobre la mesa: ¿Real Madrid? Pastore baja la pelota.
“Hoy el jugador está tranquilo, pensando en la selección, está jugando un Mundial, está muy cerca de llegar a octavos… Solo piensa en eso”, aclara.
El otro frente, sin embargo, ya está abierto: “Estamos viendo posibilidades para salir de Chelsea, pero no hay nada firme ni confirmado con ningún club”.
No hay acuerdo cerrado, no hay promesas. Sí hay un escenario claro: la puerta de salida del club londinense está entreabierta.
El vínculo con Madrid, en cambio, es más emocional que contractual. “Tiene muchos amigos allí y es muy amigo de Julián Álvarez; al final, siempre que pueden estar juntos, están juntos ahí. Y yo también vivo en Madrid. Cada vez que viajaba, viajaba para verme y arreglar temas de trabajo, pero aparte de eso: ¿a quién no le gusta Madrid? Yo ni siquiera jugué en Madrid… y vivo ahí”.
El guiño es evidente. No habla de camisetas ni de negociaciones, habla de ciudad, de entorno, de vida. El resto, por ahora, pertenece al terreno de las especulaciones.
PSG, un gigante con hambre… y sin hueco para “El Flaco”
El nombre de Pastore sigue ligado de forma indeleble a PSG. Fue uno de los símbolos del primer gran proyecto catarí. Ahora observa a la nueva versión del club desde la distancia, con admiración.
“Tienen una plantilla para seguir dominando, son jóvenes, tienen mucha ambición por seguir ganando, un entrenador que ha entendido perfectamente a los jugadores y al club en el momento en que estaba”, explica.
El dato que subraya su discurso es contundente: “Ha ganado la Champions League dos años seguidos, ha hecho cosas increíbles y creo que va a seguir por ese camino. Luis Enrique es un entrenador con una ambición tremenda y el club le ha puesto todo a disposición para que siga logrando grandes cosas”.
La reflexión dibuja un PSG consolidado, con una estructura deportiva sólida y un proyecto que ya no depende solo de nombres rutilantes, sino de una idea.
Y cuando le preguntan si se vería jugando en este PSG, Pastore se ríe y se quita del plano con una frase seca, casi un regate final: “No, ni cerca”.
El mensaje queda flotando: el tiempo del “10” flaco y creativo ya pasó; ahora el juego se disputa en los despachos, en las oficinas de representación, en las decisiones que marcarán el próximo gran traspaso. Y ahí, Enzo Fernández y su futuro club se asoman como una de las historias más pesadas del próximo mercado.



