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Jacobo Ortega se une a Estrasburgo por 10 millones

El mercado aprieta a Estrasburgo y la solución llega desde Madrid. El club francés, propiedad del holding BlueCo que también controla al Chelsea, ha cerrado la llegada del delantero centro Jacobo Ortega, de 20 años, procedente del Real Madrid, en una operación que se mueve en torno a los 10 millones de euros y que encaja de lleno en una ventana marcada por la necesidad de cuadrar cuentas.

Ortega, relevo para el hueco que deja Enciso

Ortega, formado en la academia del Real Madrid y aún inédito con el primer equipo blanco, firma por cinco temporadas con el Estrasburgo. El delantero dejó su sello la pasada campaña en la UEFA Youth League, donde marcó en la final ante el Club Brugge en Lausana. Aquel partido terminó 1-1 y el Madrid se llevó el título en la tanda de penaltis, el equivalente juvenil de la Champions League.

Ese gol y su progresión en Valdebebas le han abierto la puerta a una liga mayor y a un club que busca recomponerse tras la salida de su referencia ofensiva: Julio Enciso. El paraguayo, que había pasado por el Ipswich hace dos temporadas cedido cuando el club aún militaba por última vez en la Premier League, deja ahora Estrasburgo para regresar a Inglaterra, esta vez en propiedad y con el Ipswich recién ascendido.

La marcha de Enciso obliga a Estrasburgo a moverse rápido. Ortega llega precisamente para ocupar ese vacío en el frente de ataque.

Enciso y Ouattara, el gran negocio del Ipswich

El Ipswich no se conforma con Enciso. El club inglés anuncia también el fichaje del centrocampista de 20 años Abdoul Ouattara, igualmente procedente del Estrasburgo. Ambos firman contratos por cinco temporadas y se reencontrarán con Gary O’Neil, técnico con el que ya coincidieron en la segunda mitad de la pasada campaña en el club francés.

Las dos operaciones, Enciso y Ouattara, se sitúan en un valor conjunto de unos 50 millones de euros, según las cifras manejadas en el mercado. Un golpe de efecto para el Ipswich en su regreso a la élite y, al mismo tiempo, un alivio financiero de enorme calado para Estrasburgo.

Enciso llega a Inglaterra con el escaparate del último Mundial a sus espaldas. Fue titular en los cinco partidos de Paraguay, marcó contra Alemania en los octavos de final y participó tanto en el 4-1 encajado ante Estados Unidos en el debut como en el áspero 1-0 frente a Francia en la ronda de octavos.

Estrasburgo, entre el apretón de la UEFA y el paraguas de Chelsea

El contexto explica la agresividad del club francés en el mercado. Estrasburgo se mueve bajo la lupa de la UEFA después de haber sido sancionado en junio con una multa de 13 millones de euros por exceso de gasto, la más alta impuesta por el organismo europeo a un club la pasada temporada. El mensaje ha sido claro: deberá “disminuir significativamente” sus costes de plantilla de cara a 2026.

La respuesta ha sido un verano de salidas de peso. Con las ventas a Ipswich y otros movimientos, la balanza de traspasos del Estrasburgo arroja ya un beneficio aproximado de 80 millones de euros. Un giro radical para un club que, al mismo tiempo, alimenta a su entidad matriz.

Dos de las operaciones más relevantes han tenido como destino el Chelsea, también bajo el paraguas de BlueCo: el capitán Emmanuel Emegha y el centrocampista argentino Valentín Barco han hecho el camino directo hacia Stamford Bridge, confirmando a Estrasburgo como una pieza clave en la estrategia de grupo.

En paralelo, el club francés sigue reforzando su plantilla con apuestas de proyección. Este mismo mes ha incorporado al centrocampista estadounidense Giovanni Reyna desde el Borussia Mönchengladbach, otro movimiento que apunta a un equipo joven, con margen de crecimiento y valor de mercado.

El papel del Real Madrid y el próximo paso de Ortega

El Real Madrid, por su parte, no ha ofrecido detalles oficiales sobre la operación de Ortega. El club blanco se limita a despedir a uno de los nombres destacados de su cantera reciente, un delantero que se había ganado protagonismo en competiciones juveniles pero que aún no había logrado dar el salto al primer equipo.

Estrasburgo sí ha confirmado la duración del contrato: cinco años para un ariete que aterriza en un club exigido por los números, pero también con minutos disponibles y la necesidad urgente de encontrar un nuevo goleador.

Entre el estricto control de la UEFA, la influencia del grupo BlueCo y la presión deportiva de la Ligue 1, el escenario no admite término medio. Ortega llega para aprender rápido o quedarse atrás en un proyecto que ya no tiene margen para equivocarse.