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Jack Grealish y su posible cesión al Sunderland: un nuevo rumbo

Según informa The Athletic, el Sunderland ha movido ficha y ha registrado formalmente su interés por Jack Grealish, presentando una oferta de cesión al Manchester City por el extremo de 30 años. No es un movimiento menor. Es una apuesta.

La propuesta diseñada desde los despachos del Stadium of Light contempla que el City siga asumiendo una parte importante del elevado salario semanal del futbolista. Y ahí no acaba el plan: el acuerdo incluiría una opción de compra el próximo verano, justo cuando expira el actual contrato de Grealish en el Etihad Stadium. Una puerta abierta a un adiós definitivo.

De estrella récord a buscar minutos

El posible cambio a Sunderland supondría un giro profundo en la trayectoria de Grealish, que persigue volver a sentirse titular indiscutible tras un periodo complicado. El ex capitán del Aston Villa pasó toda la temporada pasada cedido en el Everton, donde firmó dos goles y seis asistencias en 22 partidos a las órdenes de David Moyes, hasta que una fractura por estrés en el pie en enero cortó en seco su campaña.

El Everton disponía de una opción de compra en torno a los 50 millones de libras por el internacional inglés. No la ejecutó. Decidió mirar hacia otro lado y dejar pasar la oportunidad.

Mientras tanto, en Manchester, el mensaje del City sobre su antiguo fichaje récord lleva tiempo siendo claro. Ya en junio se informó de que el club estaba dispuesto a escuchar ofertas, tanto para una cesión como para una venta definitiva. Grealish llegó al Etihad en un traspaso histórico de 100 millones de libras procedente del Aston Villa y ha disputado 159 partidos en todas las competiciones con la camiseta del City.

Hoy, el escenario es muy distinto. En este inicio de temporada, el inglés solo ha salido desde el banquillo en los dos primeros compromisos del City: participó en la derrota en la Community Shield ante el Arsenal y volvió a entrar en la segunda parte en la victoria por 2-1 en Premier League frente al Bournemouth.

Para un futbolista que fue pieza clave en el triplete histórico de 2022-23, el contraste es brutal. Entonces era un fijo en el costado izquierdo, con 50 apariciones mientras el City arrasaba en Champions League, Premier League y FA Cup. En la 2024-25 su papel se redujo a apenas siete titularidades ligueras. El punto más bajo llegó con su ausencia total en la convocatoria del último partido de la temporada ante el Fulham. Pep Guardiola aseguró entonces que “no era nada personal”, pero Grealish también se quedó fuera de la lista para el Mundial de Clubes. Las señales eran inequívocas.

El plan Sunderland: experiencia para Europa

En Sunderland, la lectura es muy distinta. Regis Le Bris quiere añadir experiencia de élite a un vestuario que se prepara para competir en la Europa League. Y ahí encaja Grealish, un futbolista con recorrido europeo, peso mediático y todavía margen competitivo.

La ofensiva por el jugador del City forma parte de un plan más amplio. El club del norte de Inglaterra también trabaja en la incorporación del extremo de Marseille, Igor Paixao. Con el brasileño de 26 años, autor de 12 goles en la última Ligue 1, no se prevén problemas en el acuerdo personal. El obstáculo está en el entendimiento entre clubes, ya que aún no hay pacto con Marseille.

El Sunderland no ha esperado a última hora para reforzarse. Este verano ya ha cerrado la llegada del lateral Thomas Meunier, experiencia y oficio para los costados, y del joven Dayann Methalie para apuntalar la defensa. En el centro del campo, Jules Ahoka se ha sumado para dar más variantes y profundidad a la plantilla.

El mensaje es claro: el Sunderland quiere una plantilla con fondo de armario real para resistir el calendario continental. Y busca algo más que promesas. Busca nombres capaces de marcar diferencias en noches grandes.

Un futuro por decidir

La posible cesión de Grealish al Sunderland reúne intereses cruzados. El City libera masa salarial y minutos en una plantilla superpoblada. El jugador encuentra un escenario donde recuperar protagonismo y ritmo competitivo. El Sunderland se coloca en el escaparate europeo con una figura de peso en su proyecto.

Falta lo esencial: el sí definitivo de todas las partes. Pero si Jack Grealish decide que su próxima reinvención pasa por el Stadium of Light, la Europa League podría convertirse en el escenario de su respuesta a una pregunta que ya sobrevuela su carrera: ¿estamos ante un declive irreversible o ante el inicio de su segunda gran versión?