En la piscina de Alexandroupoli, la selección masculina de Estados Unidos chocó con un muro azul. Italia se impuso con autoridad por 15-8 en el World Aquatics World Cup Division 1 y dejó a los norteamericanos con más preguntas que respuestas de cara al duelo de mañana ante España.
Max Irving, capitán y faro ofensivo, sostuvo lo que pudo a su equipo con tres goles. Adrian Weinberg, bajo palos, firmó nueve paradas. No alcanzó. La contundencia italiana en los momentos clave marcó la diferencia.
Inicio vertiginoso y réplica de Irving
Italia no esperó a que el partido se asentara. Ganó el sprint inicial y convirtió su primera posesión, marcando territorio desde el arranque. El golpe no descolocó a Estados Unidos: Irving respondió desde los seis metros para igualar el marcador.
El intercambio fue inmediato. Italia volvió a adelantarse en la siguiente acción y el duelo tomó un ritmo eléctrico. Tres minutos más tarde, otra vez Irving, esta vez en superioridad numérica, devolvió el empate y pareció enfriar el ímpetu rival.
Duró poco. La reacción italiana fue fulminante: tercer gol casi al instante. Hannes Daube, también en situación de hombre de más, mantuvo a flote a los estadounidenses, pero un penalti transformado por Italia cerró el primer periodo con 4-3 para los europeos. El marcador estaba apretado; las sensaciones, no tanto.
Italia aprieta el puño antes del descanso
El segundo cuarto cambió el partido. Italia ajustó en defensa, cerró líneas de pase y ahogó el ataque estadounidense. Cada error se pagó caro.
Tres goles italianos, ninguno encajado. Un parcial demoledor que llevó el resultado al 7-3 al descanso. Estados Unidos perdió claridad en ataque, no encontró continuidad en sus posesiones y vio cómo el encuentro se le escapaba entre las manos mientras los europeos manejaban el ritmo con frialdad.
Festival de goles en el tercer cuarto… con acento italiano
Tras el descanso, el partido se abrió de golpe. Nueve goles en el tercer periodo, un intercambio de golpes que, aun así, favoreció a Italia.
Ben Liechty, Daube, Irving y Nicolas Saveljic se sumaron a la lista de goleadores de Estados Unidos, intentando reactivar una remontada complicada. Cada diana estadounidense, sin embargo, encontraba respuesta al otro lado de la piscina. Italia firmó cinco tantos en ese tramo y mantuvo siempre una distancia de seguridad.
El 12-7 con el que se llegó al último cuarto reflejaba bien el guion: Estados Unidos encontraba el arco, pero no lograba encadenar defensas sólidas que le permitieran cambiar la inercia del choque.
Italia cierra el partido sin titubeos
Con el marcador a favor y el reloj como aliado, Italia no especuló. Tres goles consecutivos al inicio del último periodo sentenciaron el duelo y elevaron la ventaja hasta un contundente 15-7.
Ryan Ohl apareció cerca del final para anotar y maquillar levemente el resultado, pero el daño ya estaba hecho. La diferencia en eficacia y en gestión de los momentos decisivos quedó expuesta de forma nítida.
En las jugadas de hombre de más, Estados Unidos terminó con un 5/17, sin llegar a lanzar ningún penalti. Italia, en cambio, firmó un 5/11 en superioridades y un perfecto 2/2 desde los cinco metros. La estadística explica buena parte de la historia del partido.
Mañana espera España, a las 12:45 pm ET / 9:45 am PT. Tras una derrota tan clara, la cuestión es evidente: ¿cómo responderá este equipo cuando el margen de error ya es mínimo?





