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Italia busca su rumbo: presión por Maldini y Conte al Mundial

Italia vuelve a mirar a uno de sus símbolos para recomponer el rumbo. La federación aprieta por Paolo Maldini, el ex hombre fuerte del área deportiva del Milan, al que quieren entregar plenos poderes sobre el sector técnico y el fútbol base azzurro. No se trata de un simple asesor: el plan pasa por convertirlo en el arquitecto de todo el proyecto, desde la selección absoluta hasta las categorías juveniles.

En paralelo, el nombre de Antonio Conte vuelve a resonar con fuerza. Sobre la mesa, una propuesta de cuatro años, pensada para abrazar un ciclo completo que llegue hasta el próximo Mundial. Un contrato largo, casi una declaración de fe, para un técnico que vive de proyectos totales, de control, de intensidad diaria. Italia, golpeada por las últimas decepciones, necesita precisamente eso: una guía fuerte, reconocible, casi obsesiva.

La combinación Maldini-Conte suena a reconstrucción radical. Uno para diseñar el sistema, el otro para exprimir al máximo cada concentración. El mensaje es claro: basta de improvisar.

Vinicius desata a Brasil, Ancelotti sonríe

Mientras Italia busca líderes, Brasil ya presume del suyo. Vinicius Jr. firmó un doblete y se adueñó del escenario en una victoria contundente frente a Escocia que coloca a la selección de Carlo Ancelotti en lo más alto de su grupo. El brasileño jugó como si el torneo le perteneciera: desborde, gol, jerarquía.

El tercer tanto llevó la firma de Matheus Cunha, que aprovechó el vendaval ofensivo para redondear el marcador. Y como si el espectáculo necesitara un último guiño, apareció Neymar, que tuvo minutos y volvió a sentir el aroma de los grandes partidos con la camiseta de la selección.

Brasil impuso ritmo, físico y talento. El equipo de Ancelotti, sólido y vertical, no solo gana: intimida.

Marruecos cumple, pero se queda segundo; Suiza manda, Canadá resiste

Más atrás, el tablero mundial dejó otros matices. Marruecos hizo los deberes ante Haití, pero la victoria no le bastó para asaltar el liderato del grupo. Termina segundo, con la sensación de haber dejado puntos por el camino cuando menos margen había para el error.

Suiza, en cambio, no perdonó. Se impuso a Canadá y cerró en lo más alto, empujando a los norteamericanos a un ejercicio de supervivencia. Canadá, con cuatro puntos, se aferra al billete y sigue adelante, pero con la advertencia grabada: a este nivel, cada detalle pesa.

Klopp, entre la crítica y el espectáculo

Jürgen Klopp, siempre frontal, miró el panorama con su habitual mezcla de queja y fascinación. El técnico alemán subrayó la sobrecarga del calendario, la sensación de que se juega demasiado, casi sin respiro. Pero al mismo tiempo reconoció el magnetismo del torneo, el espectáculo que atrapa incluso a los más críticos.

En su lectura, aparecen dos selecciones que se han ganado el foco: Noruega y Japón, las grandes sorpresas. Equipos que no parten desde el escaparate habitual, pero que han sabido colarse en la conversación grande a base de orden, energía y personalidad.

Italia observa todo esto desde la distancia, con una certeza incómoda: el Mundial se juega sin ella. De ahí la urgencia por encontrar un capitán para el proyecto. Y por eso el nombre de Maldini no es solo nostalgia. Es una decisión de presente. Y de futuro.