Iraola inicia su etapa en Liverpool con dilema defensivo
Nuevo entrenador, mismo escenario de máxima exigencia: St James’ Park, uno de los campos más intimidantes de la Premier League. El domingo por la tarde, el Liverpool de Andoni Iraola inicia una nueva era y el primer gran dilema del técnico español se concentra en un punto muy concreto del campo: quién acompañará a Virgil van Dijk en el centro de la defensa.
Con Joe Gomez fuera de combate por una lesión sufrida en pretemporada y Giovanni Leoni descartado a largo plazo, el abanico se reduce a dos nombres claros: Araujo y el fichaje veraniego Jeremy Jacquet. No hay más jerarquía disponible para esa posición ahora mismo.
Los dos centrales sumaron 45 minutos cada uno en el último amistoso del verano ante Como el pasado fin de semana. Jacquet aprovechó su estreno en Anfield para dejar una buena carta de presentación: gol justo antes del descanso y una sensación de central con presencia. Pero el contexto pesa.
El francés ha arrastrado problemas físicos durante toda la pretemporada y llega con una evidente falta de ritmo competitivo en los últimos seis meses, después de pasar por el quirófano en febrero por una operación de hombro cuando aún pertenecía al Rennes. Son demasiados condicionantes como para lanzarlo sin red en uno de los desplazamientos más duros del curso. Iraola lo sabe y todo apunta a que optará por el freno de mano antes que por la temeridad.
Ahí aparece la carta de Araujo. No solo llega con mejor carga de minutos, también conoce ya el ambiente de St James’ Park y ha demostrado que puede responder en un escenario que, pese a los problemas del Newcastle este verano, sigue siendo un examen de alto nivel. Esa experiencia previa puede inclinar la balanza en un partido que no admite concesiones atrás.
Un once casi cantado… salvo en los extremos
Más allá del acompañante de Van Dijk, el resto del equipo se dibuja casi solo. Alisson bajo palos, con Jeremie Frimpong y Milos Kerkez completando una línea de cinco en la que el brasileño seguirá siendo el gran sostén. La idea es clara: solidez atrás para sostener un debut exigente y dar libertad a los hombres de talento por delante.
En el centro del campo, Ryan Gravenberch apunta a titular junto a Dominik Szoboszlai. Trey Nyoni dejó muy buenas sensaciones en pretemporada y se ha ganado un lugar en la rotación, pero el estreno oficial parece reservado para la jerarquía y el físico de Gravenberch y la creatividad de Szoboszlai.
Las ausencias también marcan la pizarra. Curtis Jones no estará disponible: ha volado a Italia para cerrar su traspaso al Inter Milan. Alexis Mac Allister, por su parte, solo ha disputado 54 minutos este verano con los Reds tras unas vacaciones prolongadas después del Mundial, por lo que su presencia en el once inicial se antoja improbable.
En las bandas, el mercado condiciona. El Liverpool no espera cerrar las llegadas de Bradley Barcola ni Ibrahim Mbaye antes del cierre del registro del viernes, así que todo indica que Rio Ngumoha y Cody Gakpo ocuparán los costados. Por dentro, el peso creativo recaerá en Florian Wirtz, dueño del rol de mediapunta, del clásico dorsal 10 que debe conectar líneas y acelerar ataques.
El regreso incómodo de Alexander Isak
Arriba, todos los focos apuntan a un solo hombre: Alexander Isak. El delantero sueco vivirá su primera visita a Newcastle desde su traspaso récord de 125 millones de libras el verano pasado. La cifra todavía resuena y la forma en que se produjo la operación no se ha olvidado en Tyneside.
Se espera un recibimiento gélido, ruidoso, hostil. Perfecto combustible para un goleador que conoce el escenario y que ahora regresa vestido de rojo, convertido en referencia ofensiva del nuevo proyecto de Iraola.
El plan es claro: un bloque reconocible, pocas concesiones en la alineación y una única gran incógnita en el centro de la defensa. El resto lo pondrán el ruido de St James’ Park, la respuesta de este Liverpool renovado y la manera en que Isak soporte —o alimente— la tormenta que le espera en el norte.




