Hugo Ekitike sufre grave lesión: Mundial en peligro
Hugo Ekitike salió de Anfield en camilla, entre gestos de dolor y un silencio pesado, y con él se fue buena parte de la tranquilidad de Liverpool y de la selección francesa. La derrota por 2-0 ante Paris Saint-Germain en la vuelta de los cuartos de final de la Champions, 4-0 en el global, quedó en segundo plano cuando el delantero cayó al césped sin contacto previo, agarrándose el tobillo y el tendón de Aquiles.
No fue una caída cualquiera. Fue una de esas escenas que cambian el aire de un estadio.
Los médicos de Liverpool entraron de inmediato, hicieron un rápido chequeo y no tardaron en hacer la señal inequívoca hacia el banquillo: Ekitike no podía seguir. Camilla, rostro desencajado y la sensación, desde el primer instante, de que no se trataba de un simple golpe.
Arne Slot no escondió la preocupación tras el partido. “Hugo parece realmente mal, pero es difícil decir cuán mal”, admitió el técnico. “No tiene buena pinta, eso está claro. No lo vi en el descanso y después del partido ya estaba en casa. Aún no he hablado con él”.
Detrás de esas frases medidas se percibe lo que todos en el club temen: una lesión seria en la recta final de la temporada y a pocas semanas de un Mundial para el que el delantero de 23 años estaba llamado a tener protagonismo con Francia.
Un golpe que trasciende a Liverpool
La posible gravedad del problema no solo sacude a Liverpool. Golpea de lleno a Didier Deschamps y al plan de ataque de la selección francesa para este verano. Ekitike, en plena madurez competitiva, llegaba al torneo como una opción fresca, versátil, capaz de agitar partidos desde distintas posiciones del frente ofensivo.
Ibrahima Konaté, compañero en el club y en la selección, dejó ver el impacto emocional en el vestuario. “Creo que es grave”, confesó a Prime Video. “No lo sé, he escuchado muchas cosas. No tengo palabras para hablar de esto porque, con el Mundial tan cerca, es muy, muy duro para él y le envío mis oraciones”.
No hay diagnóstico oficial todavía, solo la sospecha de una lesión en el tendón de Aquiles y el miedo a un parón largo. En el fútbol moderno, a estas alturas de curso, una mala noticia médica puede borrar un año entero de preparación.
Una noche con cuentas pendientes
Para Ekitike, el duelo tenía un componente especial. Dos años en PSG, un paso discreto, y una espina clavada: Luis Enrique lo dejó fuera de la lista de la Champions en la temporada 2023/24. Anfield era el escenario perfecto para ajustar cuentas deportivas ante el club que no terminó de confiar en él.
Slot lo alineó de inicio junto a Alexander Isak, que regresaba a la titularidad después de cuatro meses fuera por una operación de tobillo. El plan era claro: dos puntas para castigar la salida de balón de PSG y atacar los espacios a la espalda.
Duró media hora.
La lesión de Ekitike obligó a mover el tablero antes de tiempo. Mohamed Salah entró por la derecha, un recurso de lujo desde el banquillo, pero el egipcio nunca encontró el ritmo ni el filo habituales. Ni desborde, ni remate, ni ese punto de amenaza constante que suele arrastrar defensas. La noche de Liverpool se fue apagando al mismo tiempo que su delantera se quedaba sin referencias.
Para colmo, en el club ya se teme que el otro nueve, Isak, que apenas acaba de volver, pueda quedarse demasiado solo si se confirma un largo periodo de baja para Ekitike. En un tramo decisivo de la temporada, perder a un delantero es un problema; perder a dos, un escenario límite.
PSG también sufre, pero golpea
La velada no fue benévola tampoco con PSG. Ocho minutos después de la sustitución de Ekitike, Nuno Mendes pidió el cambio. El lateral izquierdo se retiró cojeando y dejó su sitio a Lucas Hernández, otro ajuste obligado para Luis Enrique en una eliminatoria que, aun así, su equipo manejó con autoridad.
Ya en la segunda parte, otro susto: Desire Doué, uno de los nombres propios del cruce tras marcar en la ida, se estrelló contra las vallas publicitarias tras un choque con Dominik Szoboszlai. El joven de 20 años intentó seguir tras ser atendido, pero su zancada lo delató. No corría bien, no giraba con naturalidad. Acabó marchándose para dejar paso a Bradley Barcola.
Szoboszlai, que pareció empujarlo por la espalda en la acción previa a la caída, se acercó a disculparse cuando el francés abandonó el terreno de juego. Un gesto que no borra el golpe, pero sí refleja la tensión y el filo con el que se jugó cada balón.
PSG perdió piezas, pero no el control. Liverpool, en cambio, perdió a un hombre clave y, quizá, a su delantero para muchos meses.
El Mundial, en el aire
La imagen de Ekitike saliendo en camilla pesa más que el resultado. A su edad, un Mundial no es solo un torneo: es una plataforma, un escaparate y, en ocasiones, un antes y un después en la carrera de un futbolista.
Si las peores sospechas se confirman y el tendón está seriamente dañado, Francia tendrá que reconfigurar su ataque sobre la marcha. Y Liverpool afrontará el tramo final del curso con la sensación de haber perdido mucho más que una eliminatoria europea.
En Anfield, la noche dejó un marcador claro y una pregunta abierta: ¿cuánto tiempo tardará Hugo Ekitike en volver a pisar el césped como antes?




