Hibs avanza en Macedonia: alivio y dudas tras el empate
El empate sin goles del jueves ante Shkendija en Macedonia del Norte no pasará a la historia por su belleza, pero sí por su utilidad. Hibernian selló el billete para la ronda de play-off de la Conference League y, para muchos hinchas, eso basta. Para otros, deja al descubierto viejos vicios que el equipo no termina de sacudirse.
Lo que está claro es que el 0-0 ha encendido el debate.
“Trabajo hecho”, pero sin brillo
Calum lo resumió sin adornos: “Trabajo hecho. No fue bonito, pero una portería a cero fuera de casa en Europa no es algo que se pueda despreciar”. Esa sensación de alivio, de objetivo cumplido sin alardes, recorre buena parte de la grada.
John va en la misma línea. Felicitación al equipo, poco interés en la estética: “Bien hecho Hibs, no fue el mejor partido para ver, pero a quién le importa. Llegar a los play-offs era lo único que contaba”. Para él, el equipo nunca estuvo realmente en peligro y, de hecho, vio a Shkendija más peligrosa en Easter Road que en su propio estadio.
Hay un consenso básico: la eliminatoria se gestionó con oficio, sin grandes sustos y con la seriedad suficiente para no complicarse la vida lejos de casa.
El eco del triunfo ante Rangers y el reclamo de un Hibs más valiente
El contexto ayuda. El pase llega apenas días después de una victoria de prestigio ante Rangers en liga, y eso eleva las expectativas. Kenny lo enlaza de inmediato: “Un gran resultado tras la victoria contra Rangers el fin de semana”.
Pero su mensaje no es solo de elogio. Es también una advertencia para David Gray. El técnico, dice, debe confiar más en que el equipo puede imponerse a sus rivales directos sin refugiarse en el plan conservador que, según él, se repite en la Premiership.
Kenny reclama un Hibs más agresivo, que juegue “de cara”, que deje de conceder goles por pérdidas cerca del área propia. “Los jugadores están ahí, no sirve de nada ser demasiado negativo”, apunta. La idea es clara: la afición respaldará al entrenador y al grupo si el equipo se libera del freno de mano.
Críticas al nivel de Shkendija y dudas sobre los fichajes
No todos compran el discurso de que Shkendija era un rival tan exigente. A Graham discrepa frontalmente con la valoración de Gray: “Gray dice que Shkendija era un muy buen equipo, fueron horribles y nosotros jugamos a su nivel en la eliminatoria, con pases pobres”.
Su análisis es duro. Habla de un Hibs falto de chispa en ataque, con una delantera plana y un dato que escuece: el fichaje más caro del club sigue sin entrar en el once. Para él, el partido no despeja dudas, las agranda.
A Graham mira al mercado con escepticismo. Espera más incorporaciones porque, de momento, le cuesta ver mejoras reales en los jugadores que han llegado. La goleada moral ante Rangers le parece, por ahora, una excepción más que un punto de inflexión.
Profesionalidad, ambición y el último peldaño europeo
Neil se sitúa en un punto intermedio. Felicita al equipo, reconoce que el partido no fue agradable de ver, pero lo define como “un trabajo profesional”. Lo que viene ahora es lo que de verdad le importa: “Esperemos poder superar este último obstáculo y meternos en la siguiente fase por primera vez”.
Ahí se concentra el pulso del club en este arranque de temporada. Hibs ha cumplido el mínimo: está en el play-off de la Conference League, llega con el impulso de haber tumbado a Rangers y ha demostrado que sabe cerrar una eliminatoria sin sobresaltos.
La pregunta que se hacen muchos en la grada es otra: ¿se atreverá el equipo de David Gray a soltar el freno justo cuando Europa exige algo más que oficio?




