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Heimir Hallgrimsson y el futuro de la League of Ireland

Heimir Hallgrimsson mira a enero, pero cierra la puerta, por ahora, a la League of Ireland.

La República de Irlanda se marcha al sur. Desde el jueves, un grupo de 21 jugadores trabajará durante una semana y media en Murcia, en un campamento que mezcla caras conocidas del Championship con apuestas nuevas procedentes de las divisiones inferiores inglesas. El cierre llegará con un partido oficial ante Grenada el sábado 16 de mayo, precedido por un duelo de entrenamiento frente al Real Murcia.

En la lista hay juventud, proyección y algún nombre que despierta curiosidad. Pero falta algo que muchos esperaban: no hay ni un solo futbolista de la League of Ireland.

Un campamento sin LOI… y una promesa aplazada

Hallgrimsson sabía que la decisión levantaría ruido. En las últimas semanas se había intensificado el clamor por ver a talentos como Dawson Devoy, cerebro del Bohemians, o al versátil mediocampista de 17 años del Shamrock Rovers, Victor Ozhianvuna. Incluso su propio entrenador, Stephen Bradley, había hecho campaña pública. Nada de eso bastó.

El seleccionador islandés volvió a apoyarse en el calendario. La League of Ireland es una liga de verano. Sus clubes no están obligados a liberar jugadores fuera de las ventanas FIFA. Y este campamento en Murcia no entra en ese marco.

«Hubiera estado bien, pero estaríamos interrumpiendo la liga», explicó Hallgrimsson tras anunciar la convocatoria en la sede de la FAI, subrayando que sería injusto para algunos entrenadores tener que renunciar “probablemente a su mejor jugador” para que este sumara una internacionalidad.

El mensaje, sin embargo, no fue un portazo. Más bien, una cita aplazada. Hallgrimsson volvió a situar enero como el momento clave para los jugadores del fútbol doméstico. Su idea: un campamento invernal prácticamente monopolizado por futbolistas de la League of Ireland, diseñado como rampa de acceso a la absoluta.

«Siempre he dicho que el campamento de enero es el de los jugadores de la League of Ireland. Ese es el momento en que la plantilla estará formada en su mayoría por ellos. Ese debe ser el siguiente paso: ayudarles a integrarse en la selección y crear una plataforma para esos jugadores», señaló.

El plan ya se discute con la FAI. Hay conversaciones “positivas”, según el técnico, para organizar ese campamento el próximo enero, encontrar el hueco en el calendario y cerrar rivales. Pero sigue siendo un objetivo, no una certeza.

«El presupuesto de la asociación es ajustado, así que debemos tener cuidado con dónde gastamos», admitió Hallgrimsson, sin prometer nada en firme para comienzos de 2027, pero dejando claro que empujará para que el proyecto salga adelante.

Ventaja de liga de verano… si se aprovecha

Para el islandés, el formato de liga de verano no es solo un obstáculo. También una oportunidad. Mientras otros lo ven como una limitación, él lo interpreta como una ventana competitiva que se puede explotar a favor de la selección.

«Todas las naciones con un calendario como el de la League of Ireland lo hacen. Intentan acelerar a los jugadores que creen que pueden convertirse en internacionales absolutos», recordó, aludiendo a su experiencia anterior.

En Islandia y Jamaica, esos campamentos específicos dejaron huella. «Siempre había uno o dos jugadores que brillaban en ese entorno. A partir de ahí, se instalaban en el primer equipo», rememoró.

Esa es la visión que quiere trasladar ahora a Irlanda: un campamento extra, fuera del ruido de la temporada europea tradicional, para mirar con lupa a los mejores talentos locales. Y para que, de esos 23, al menos uno o dos se ganen un sitio estable en el futuro.

Umeh, Moylan y una convocatoria con aire de laboratorio

Mientras tanto, Murcia servirá como banco de pruebas. El grupo mezcla nombres ya habituales de Championship que no están implicados en los play-offs de ascenso con jugadores emergentes de la segunda y tercera categoría inglesa.

Entre los más llamativos aparece Jaden Umeh, extremo de 18 años del Benfica, ex Cork City y aún inédito con la absoluta, pero con experiencia en primera línea de la League of Ireland en su historial. Junto a él, Jack Moylan, del Lincoln City, y jóvenes como Josh Keeley o Aidomo Emakhu, que también se asoman a la escena internacional.

La ausencia de futbolistas actualmente en la League of Ireland no significa que el seleccionador les cierre la puerta. Al contrario, insiste en que el diseño de dos campamentos seguidos —Murcia ahora y otro en ventana FIFA posterior, con amistosos ante Qatar y Canadá— abre huecos para que, si alguno destaca y las circunstancias lo permiten, se sume a la segunda cita.

«Haciéndolo así, dejando fuera a jugadores para el segundo campamento, se generan plazas donde, si son lo suficientemente buenos, estarán, como cualquier otro», argumentó.

Debate sobre el nivel de la liga y una medular sin caras nuevas

El debate sobre el nivel real de la League of Ireland también ha entrado en la conversación. La semana pasada, el analista de RTÉ Alan Cawley expresó su preocupación por la calidad general mostrada este curso en la SSE Airtricity Men's Premier Division. La liga ocupa el puesto 31 en el ránking de coeficiente de países de la UEFA, un dato que se utiliza con frecuencia como vara de medir.

Hallgrimsson, que en casi dos años al frente ha acudido a numerosos partidos del campeonato local, ofrece una visión matizada. «Los partidos que he visto han sido buenos y malos, puede haber de todo», reconoció. Para él, el nivel medio puede oscilar, pero siempre habrá excepciones, siempre aparecerá ese jugador que ya está preparado para dar el salto.

El islandés no vende humo: sabe que un hipotético campamento de enero con 23 jugadores de la League of Ireland no se traduciría en 23 nuevos internacionales fijos. Pero confía en ese pequeño porcentaje que suele imponerse. «Siempre habrá uno o dos que brillen, que nos gusten y se queden en nuestra mente a partir de entonces», apuntó.

Mientras tanto, la lista para Murcia revela otra preocupación: el centro del campo. A diferencia de otras líneas, no hay novedades. Todos los mediocampistas convocados ya han sido internacionales.

Preguntado por la profundidad en esa zona, Hallgrimsson citó a Andy Moran, Jayson Molumby, Jason Knight y Conor Coventry como nombres ya conocidos que, además, faltarán en el siguiente campamento, lo que acentúa el problema de experiencia para lo que viene.

En el horizonte asoman también Finn Azaz, Will Smallbone y Alan Browne, habituales de sus listas y todavía en competición, que entran en la ecuación para el segundo campamento. El seleccionador no descarta tirar de doble convocatoria y repetir nombres entre las dos citas para sostener el nivel en la medular.

El golpe de la lesión de Bosun Lawal

En ese contexto, la baja de Bosun Lawal duele más. El jugador del Stoke City, capaz de actuar en varios roles y que debutó en marzo ante Macedonia del Norte como mediocentro defensivo, estaba llamado a ser pieza clave en este tramo de trabajo.

La planificación inicial lo incluía en ambos campamentos, con la clara intención de acelerar su integración. Pero una lesión muscular, un tirón en el isquiotibial, ha frenado en seco ese impulso.

«Bosun se ha roto el isquiotibial. Probablemente era uno de los que queríamos para los dos campamentos», lamentó Hallgrimsson, que señaló también a James Abankwah como otro de los jóvenes a los que desea ver en ambas concentraciones, siempre que la salud lo permita.

El objetivo, insiste, no es solo ganar partidos amistosos. Es utilizar este doble bloque de trabajo para observar, probar y decidir. Para entender quién puede sostener a Irlanda en el corto plazo y quién puede liderarla en los próximos años.

Por ahora, la League of Ireland mira la escena desde fuera, sin representantes en la expedición a Murcia. La verdadera prueba de la fe de Hallgrimsson en el talento doméstico llegará cuando el calendario marque enero. Entonces se sabrá si ese campamento soñado se convierte en rutina… o sigue siendo solo una promesa en el aire.