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Hallgrimsson busca un nuevo eje sin Josh Cullen

Heimir Hallgrimsson se prepara para su 16.º partido oficial al mando de Irlanda este jueves, y lo hace con una sensación extraña: por primera vez en mucho tiempo, su plan base en el centro del campo se tambalea.

En sus 15 encuentros competitivos anteriores, el islandés ha firmado siete victorias, seis derrotas y dos empates que dolieron más que muchos tropiezos: el 1-1 ante Czechia que acabó en eliminación por penaltis en la carrera hacia el Mundial, y el empate trabajado ante Hungary en Dublín. En medio de ese recorrido, dos noches que ya forman parte del relato reciente del equipo: el triunfo ante Portugal y, días después, la victoria en el Puskas Arena, con Troy Parrott como héroe en Budapest.

En casi todas esas historias hubo un denominador común: Josh Cullen.

Un vacío en el corazón del equipo

El capitán de Burnley ha sido el metrónomo de esta Irlanda. De los 15 partidos competitivos con Hallgrimsson, arrancó de inicio en 11. Los cuatro que se perdió no fueron decisiones técnicas: tres por lesión y uno por sanción.

La misma lesión que le dejó fuera del ‘play-off’ ante Czechia —una rotura de ligamento cruzado anterior sufrida con su club ante Everton a finales del año pasado— también le impedirá viajar al Stadiumi Fadil Vokrri. Un golpe duro para un seleccionador que ha construido buena parte de su estructura alrededor de él.

Su ausencia, sin embargo, abre una puerta. Con la Eurocopa en casa como horizonte soñado, alguien tiene que dar un paso al frente y reclamar ese lugar.

El problema: las opciones se reducen.

Desde que se anunció la convocatoria original, Harvey Vale y Jamie McGrath también han caído por lesión. Dos bajas más para una zona del campo que ya estaba en alerta.

Knight y Molumby, casi obligados

En este contexto, dos nombres se imponen casi por descarte y por jerarquía: Jason Knight y Jayson Molumby.

Knight es el centrocampista más habitual tras Cullen en la era Hallgrimsson. Ha sido titular en ocho de los 15 partidos competitivos y llega en plena forma: ha arrancado los ocho encuentros de Championship con Bristol City esta temporada, además de un duelo de League Cup ante Walsall. Su equipo marcha octavo, y él se ha consolidado como pieza fija.

Molumby tampoco se queda atrás. Ha participado en los 10 partidos de West Brom este curso, con siete titularidades. Bajo Hallgrimsson, también ha salido de inicio en siete choques oficiales. Ritmo, recorrido, agresividad: su perfil encaja con un partido de alta tensión.

Todo apunta a que los dos estarán en el once. De hecho, sería casi una sorpresa que Irlanda se plantara el jueves sin Knight y Molumby en la alineación inicial. Lo curioso es que, desde que Hallgrimsson tomó el mando, solo han coincidido como titulares una vez: en casa ante Greece. Ese dato añade una incógnita más al rompecabezas.

El tercer hombre y el dibujo

La gran pregunta es quién completará ese triángulo y cómo se ordenará el equipo alrededor de Troy Parrott.

¿Un socio cercano al delantero? ¿Un mediapunta por detrás? ¿Un tercer centrocampista más posicional? Y, por encima de todo, ¿línea de cuatro atrás o regreso a una defensa de cinco con dos carrileros largos, un esquema que muchos aficionados recuerdan con poca nostalgia?

Si Knight se escora hacia la derecha, Conor Coventry gana enteros para ocupar el eje. El mediocentro viene de ser titular en siete de los ocho partidos de Charlton esta temporada, además de un duelo de League Cup ante Cheltenham, y ya inició los recientes amistosos frente a Grenada y Canada. Con balón, ofrece cierta calma; sin él, disciplina.

Otro nombre que pesa en la libreta de Hallgrimsson es Finn Azaz. En los últimos 18 meses se ha convertido en un habitual del once, especialmente desde los dos partidos de ‘play-off’ de Nations League ante Bulgaria. El jugador de Southampton atraviesa un buen momento y se abre un abanico de usos: como mediapunta por detrás de Parrott, o algo más alejado del área, dejando que perfiles como Chiedozie Ogbene o Adam Idah se acerquen más al gol.

La tentación Moylan

Y luego está Jack Moylan, el futbolista que irrumpe en la conversación con goles y sensaciones.

El atacante se ha adaptado al Cardiff casi sin transición, con cuatro tantos esta temporada, incluido un doblete el pasado fin de semana precisamente ante Charlton. Su impacto no ha pasado desapercibido.

“Me encantaría ver a Moylan arriba con Parrott”, apuntó Keith Treacy en el RTÉ Soccer Podcast. El exinternacional destacó su actuación con Cardiff: dos goles, una asistencia, y la sensación de que pudo generar aún más. Bajando a recibir, encontrando espacios entre líneas, marcando el ritmo de los ataques. “Queremos ver mucho más de eso de Jack Moylan”, remató, antes de dejar una idea clara: sin Evan Ferguson, la dupla Parrott–Moylan tiene algo especial.

Es una propuesta ambiciosa. También arriesgada en un partido oficial lejos de casa. Pero la producción reciente de Moylan invita a que, al menos, Hallgrimsson se lo piense.

Dudas físicas y pocas balas

En la lista oficial de la FAI, Bosun Lawal figura como centrocampista. Con 23 años, ha actuado ahí con su club, aunque también puede caer a la defensa. El problema es su estado físico: no ha jugado los últimos tres partidos con Stoke City desde que se retiró tocándose el isquiotibial en el 4-0 ante Charlton a comienzos de mes. Todo indica que el jueves llega demasiado justo.

Algo parecido ocurre con Killian Phillips. El jugador de St Mirren regresó el sábado tras un mes fuera por un problema en la tibia, en la derrota 3-0 ante Dundee United. Saltar directamente de ahí a un partido oficial con Irlanda parece una exigencia mayúscula.

Así que, cuando se limpia el ruido y se miran solo las opciones reales, el escenario es claro: Hallgrimsson tiene decisiones importantes que tomar en la zona donde se decide el pulso de los partidos, pero menos alternativas de las que habría deseado.

Entre la seguridad de Knight y Molumby, la pausa de Coventry, la creatividad de Azaz y la chispa de Moylan se esconde la respuesta a una pregunta que marcará el rumbo de Irlanda en este tramo de clasificación: ¿quién se atreverá a ocupar el vacío que deja Josh Cullen y a adueñarse del centro del campo en una noche que puede definir el futuro inmediato del equipo?