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Hadj Moussa regresa al Feyenoord para el Camp Nou

El ruido se ha terminado. Giovanni van Bronckhorst confirmó que Feyenoord y Anis Hadj Moussa han cerrado el episodio que ha marcado los últimos días en Rotterdam. El extremo argelino vuelve al foco futbolístico y entra en la convocatoria para el duelo de Champions League del miércoles ante Barcelona en el Camp Nou.

Hace solo unos días, su situación parecía muy distinta. Hadj Moussa se quedó fuera del partido de liga contra NEC tras llegar tarde en dos ocasiones. El propio Van Bronckhorst fue claro entonces: su cabeza no estaba en el fútbol. La razón estaba lejos del césped.

Una oferta multimillonaria desde Arabia Saudí, procedente de Al-Ittihad, lo cambió todo. El traspaso parecía encaminado, pero se desplomó cuando el club saudí no presentó la garantía bancaria exigida. El fichaje se cayó, el jugador quedó en el aire y el vestuario lo notó.

Reencuentro en el vestuario

Con la ventana de fichajes ya cerrada, tocaba recomponer las piezas. Van Bronckhorst relató en la rueda de prensa previa al partido, en España, cómo el delantero de 24 años dio el primer paso para recuperar su sitio. Hadj Moussa pidió la palabra y habló directamente a sus compañeros durante el entrenamiento del martes.

El técnico no rebajó la gravedad de lo sucedido. Consideró “inaceptables” las decisiones del jugador en los días de partido. Pero también subrayó la forma en que reaccionó una vez descartado el traspaso. Asumió su responsabilidad, miró al grupo a la cara y trató de cerrar la herida en el único lugar posible: sobre el césped de entrenamiento.

Según Van Bronckhorst, el discurso de Hadj Moussa fue serio, aunque con algún momento de distensión que arrancó risas en la plantilla. Una mezcla de tensión y alivio que sirvió para pasar página. “Fue una buena manera de dejar esto atrás”, resumió el entrenador.

Plantilla unida y mensaje claro

El domingo ya se habían producido conversaciones internas en el club. A partir de ahí, el mensaje del técnico es que plantilla y cuerpo técnico avanzan juntos. Sin fisuras. Sin excusas. El caso Hadj Moussa no se borra, pero se archiva.

Van Bronckhorst fue más allá y recordó que el argelino sigue siendo una pieza clave, un futbolista capaz de decidir partidos grandes. No habló de castigos prolongados ni de segundas oportunidades eternas. Habló de utilidad inmediata, de impacto, de lo que puede aportar ya mismo en el escenario más exigente.

“Cuando el acuerdo se vino abajo, pasó página”, explicó el neerlandés. Y remató con un guiño al reto que espera al extremo: no hay mejor escaparate que este para que hable con los pies.

Un Camp Nou ideal para redimirse

Hadj Moussa se ha reincorporado con normalidad a los entrenamientos y apunta a tener minutos frente al gigante español. El Camp Nou se presenta como un examen y, al mismo tiempo, como una oportunidad de reivindicación personal tras una semana marcada por la incertidumbre.

Feyenoord viaja a España con una mezcla de juventud y bajas. En la expedición figura el debutante de 17 años Jerayno Schaken, una apuesta de futuro que entra en la lista europea. En cambio, Reiss Nelson se queda fuera por lesión, un contratiempo que abre aún más la puerta a que Hadj Moussa tenga protagonismo.

El equipo neerlandés llega reforzado por su reciente victoria liguera ante NEC, un triunfo que pretende convertir ahora en impulso para el estreno en la fase de grupos de la Champions League. La idea es sencilla: trasladar la autoridad mostrada en casa a un escenario mucho más hostil.

Sin distracciones, solo balón

Para Van Bronckhorst, el objetivo es cristalino. Después del ruido del mercado, solo quiere silencio alrededor y personalidad dentro del campo. Nada de desvíos, nada de debates paralelos. Que todo lo que pase con Hadj Moussa, y con Feyenoord, se decida con el balón en juego.

El Camp Nou dictará la primera gran sentencia europea del curso para este grupo. Y también si el perdón interno a Hadj Moussa se convierte, o no, en una nueva arma competitiva en la máxima competición continental.