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El futuro de Tommy Marques tras la llegada de Rodri al Barça

El verano del Barça gira en torno al centro del campo. Mientras el club aprieta por sacar a Rodri del Manchester City, en paralelo se cocina una operación que puede cambiar el futuro inmediato de una de las perlas de La Masia: Tommy Marques.

El plan del Barça con el joven mediocentro estaba claro hace apenas unas semanas. Con la salida prevista de Marc Casado, el escenario ideal pasaba por integrar a Tommy en la dinámica del primer equipo y darle minutos de crecimiento progresivo. Pero la apuesta decidida por Rodri ha movido todas las piezas.

Un fichaje que lo cambia todo

La llegada inminente del internacional español, procedente del propio Manchester City, saturaría todavía más una zona ya superpoblada. Para un mediocentro de 19 años, por muy talentoso que sea, el embudo se vuelve casi infranqueable. Y en el club lo saben.

Según informa Mundo Deportivo, Tommy Marques está cada vez más cerca de abandonar el Barça antes del cierre del mercado estival. No se trata de una ruptura, sino de una fórmula calculada: traspaso definitivo con opción de recompra y porcentaje de una futura venta. El modelo que el club ha utilizado con varios canteranos en los últimos años para no perder el control deportivo ni el potencial retorno económico.

El Barça asume que, si Rodri aterriza en el vestuario, el espacio para que Tommy se consolide a corto plazo se reduce al mínimo. La lógica deportiva y la necesidad de que el jugador tenga continuidad empujan hacia la salida.

El plan del Manchester City con Tommy

Ahí aparece el Manchester City, que no solo negocia por Rodri sino que ha puesto a Tommy en su radar. Y no como una simple oportunidad de mercado. El club inglés maneja una hoja de ruta muy concreta.

La idea pasa por fichar al centrocampista y cederlo de inmediato al Girona. Un movimiento perfectamente alineado con la estructura del City Football Group: minutos de alto nivel en LaLiga, en un entorno conocido, sin perder de vista su evolución diaria.

Sería repetir un patrón que el City ha utilizado con otros jóvenes talentos en los últimos años: foguearlos en un contexto competitivo exigente antes de medir si están preparados para dar el salto al Etihad Stadium. Para Tommy, significaría pasar de pelear por un hueco residual en el Barça a tener la opción de ser importante en un proyecto consolidado como el del Girona.

No es el único pretendiente

El interés, sin embargo, no es exclusivo del City. Desde Portugal, Braga aprieta fuerte por el fichaje del mediocentro. El nombre de Carlos Vicens, técnico del conjunto luso y exintegrante de la estructura de la academia del Manchester City, resulta clave: conoce el perfil, sabe qué tipo de jugador se lleva y lo ve encajando en su idea de equipo.

En Alemania, el Borussia Dortmund también ha movido ficha. El club alemán mantiene una relación fluida con el Barça tras operaciones recientes, incluida la llegada de Karim Adeyemi a Cataluña, y ve en Tommy otro proyecto de centrocampista formado en La Masia que podría explotar en la Bundesliga, un campeonato históricamente amable con el talento joven.

Un adiós con puerta abierta

En los despachos del Camp Nou hay una línea roja: no perder a Tommy para siempre. El club es plenamente consciente del talento y del margen de crecimiento del futbolista, y por eso insiste en blindarse con una opción de recompra y una cláusula sobre una futura venta.

La fórmula buscada es clara: dejarle marchar para que tenga el protagonismo que hoy no puede garantizarle, sin renunciar a recuperarlo si su progresión confirma las expectativas que ha generado en la cantera. Un movimiento que encaja con la nueva realidad económica y deportiva del Barça, obligado a ser creativo con sus activos formados en casa.

La operación Rodri no solo implica una gran inversión y un salto de calidad inmediato en el centro del campo. Arrastra también decisiones dolorosas. Y todo apunta a que el primer damnificado de ese efecto dominó será Tommy Marques.

La pregunta ya no es si saldrá, sino hacia dónde apuntará su próxima parada. Y, sobre todo, si algún día volverá al Camp Nou como el mediocentro que el club no ha querido perder de vista.