logo

El futuro de Alejandro Balde en el Barça en duda

El cierre del mercado aprieta y el nombre de Alejandro Balde ha pasado de intocable a interrogante en cuestión de días. El lateral zurdo, una de las grandes apuestas de la casa, podría salir del Barcelona ante el interés firme de Manchester United.

Balde está a gusto en el club y en la ciudad. No está forzando nada. Pero esta semana se reunió con su agente y el simple hecho de sentarse a escuchar ya abre una rendija a un posible adiós si siente que su peso en el equipo va a caer en picado esta temporada. La vuelta de João Cancelo, esta vez con contrato en firme, altera el tablero en los laterales y obliga a todos a posicionarse.

En este contexto, Hansi Flick fue directo al ser preguntado por Balde en rueda de prensa este sábado. Nada de frases amables de manual, nada de “quiero que se quede” para salir del paso.

“Es una pregunta difícil porque es un jugador de una calidad inmensa, y es importante saber si tiene la confianza de que puede competir en su posición. Eso es lo que quiero ver de todos mis jugadores. Cada día observo lo que hacen, su nivel, si demuestran que están al nivel para jugar. Al final, tenemos que jugar como un equipo; sólo así lograremos el éxito. Necesito a todos al cien por cien”, explicó el técnico.

El mensaje, entre líneas, pesa más que cualquier cumplido. Flick no se conforma con futbolistas que acepten el rol de suplente sin rebelarse. Quiere competencia real, tensión sana en cada puesto, futbolistas que se sientan titulares incluso cuando miran el partido desde el banquillo.

Podría haber protegido públicamente a Balde. Podría haber repetido el discurso clásico sobre el valor de la cantera. Prefirió lanzar un reto: o se queda para pelear el puesto o su sitio quizá esté en otro vestuario.

En el club lo tienen claro: el nuevo proyecto exige una exigencia máxima en cada posición. Si alguien se acomoda al papel de recambio, la puerta de salida no se cerrará. Y ahora mismo, en el lateral izquierdo del Barça, la pregunta ya no es sólo si Balde tiene nivel. Es si está dispuesto a demostrarlo cada día bajo la mirada implacable de Flick.