Fútbol en Letonia: Seis jugadores extranjeros sin permisos de trabajo
El verano letón no solo dejó calor y pretemporadas. También destapó un problema incómodo en los despachos: seis futbolistas extranjeros fueron sorprendidos actuando como profesionales sin los permisos de trabajo necesarios.
Según información del Servicio de Guardia Fronteriza de Letonia, citada por LSM English a través de la agencia LETA, los casos se acumularon entre julio y agosto y han encendido las alarmas sobre cómo algunos clubes gestionan la contratación de jugadores foráneos.
Agosto, el mes de los primeros expedientes
En agosto, la Guardia Fronteriza abrió procedimientos administrativos contra dos jugadores: un ciudadano japonés y un ciudadano nigeriano. Ambos trabajaban como futbolistas profesionales en un club del país sin haber tramitado el permiso de trabajo obligatorio.
La investigación no se detuvo en el vestuario. También se inició un expediente administrativo contra un miembro del consejo de administración del club, acusado en el marco del mismo caso por emplear a personas sin la documentación laboral requerida.
Julio ya había avisado
El aviso, en realidad, había llegado un mes antes. En julio, la Guardia Fronteriza del Estado de Letonia ya había iniciado cuatro procedimientos administrativos más: dos contra ciudadanos japoneses y otros dos contra ciudadanos de Túnez y Brasil.
El patrón se repite: todos ellos actuaban como futbolistas profesionales sin contar con los permisos de trabajo correspondientes. Un atajo burocrático para estar sobre el césped que ahora se convierte en un problema legal.
Un fenómeno que va a más
Los números muestran que no se trata de incidentes aislados. El año pasado, un deportista y dos miembros de juntas directivas fueron considerados responsables administrativamente por infracciones en materia de empleo.
En 2024 la cifra se ha disparado: 16 atletas y cuatro directivos han sido ya sancionados en el ámbito administrativo por vulnerar la normativa laboral.
La pelota sigue rodando en los campos letones, pero la pregunta ya está sobre la mesa: ¿hasta cuándo algunos clubes seguirán jugando al límite de la ley para reforzar sus plantillas?




