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Frattesi regresa a Lazio: un nuevo comienzo en casa

Davide Frattesi ya es jugador de Lazio. La presentación oficial en Formello cerró por fin un fichaje que se había enredado en los despachos, pero que para el centrocampista de 24 años tiene sabor a regreso a casa: vuelve a los alrededores de Giustiniana, la zona de Roma donde creció y dio sus primeras patadas al balón.

Las últimas horas de la negociación no fueron un paseo. Lo contó él mismo a los medios oficiales del club, sin disfrazar el desgaste de la espera: días de idas y venidas, cansancio, papeleo… pero también una expectativa que le mantenía encendido. Al final, dice, “valió la pena”. Y se le nota en el gesto.

Cuando cruzó de nuevo esas calles, Frattesi reconoció los caminos que recorría de niño para ir a entrenar en Giustiniana. Ese detalle lo cambia todo: no es solo un cambio de camiseta, es un punto de inflexión. “Regreso con un sentido de responsabilidad distinto y con mayor madurez”, confesó. Siente que ha llegado el momento de asumir “responsabilidades importantes” y lo hace, asegura, con gusto.

Un préstamo caro y un mensaje claro

Lazio no ha escatimado. El acuerdo con Inter se ha cerrado en forma de cesión de pago: 5 millones de euros solo por el préstamo, una cifra que habla de la fe que el club deposita en un jugador que, de momento, no es suyo en propiedad. El contrato incluye una opción de compra fijada en 10 millones de euros y una serie de bonus ligados al rendimiento.

Inter, por su parte, no se desprende del todo de su apuesta. Ha blindado el posible futuro negocio con una cláusula del 50% sobre la plusvalía de una futura venta. Si Frattesi explota en Roma y genera una gran operación más adelante, el club de Milán seguirá cobrando.

Para el centrocampista, la operación es un nuevo comienzo tras un paso por San Siro marcado por chispazos de calidad pero pocas titularidades. Competencia feroz, poco espacio, pero cariño de la grada. Aun así, la posibilidad de convertirse en pieza central del nuevo proyecto de Gennaro Gattuso en Lazio pesó más que la comodidad de seguir en un gigante.

De actor secundario a eje del proyecto

Frattesi lo resume en una necesidad muy simple: jugar y sentirse importante. Lo hizo bien con la afición de Inter, pese a los minutos limitados. “Incluso allí había creado una buena relación con los aficionados, pese a jugar poco. Hubo altibajos, pero siempre nos entendimos”, recordó. Pero necesitaba algo más.

En Roma ha encontrado ese “algo”: una hinchada que lo ha recibido con entusiasmo y un entrenador que lo quiere como referencia. “Necesitaba volver a sentirme en el centro de un proyecto: esta bienvenida me carga mucho”, admitió. No suena a frase hecha, suena a futbolista que sabe que el próximo salto en su carrera depende de lo que haga a partir de ahora.

El regreso a su ciudad, eso sí, no llega gratis. Implica otro tipo de presión, otra lupa. La de los medios locales, siempre voraces, y la de una afición que exige y no perdona distracciones. Frattesi no se esconde: insiste en que vuelve “con una responsabilidad diferente y con mayor madurez” y repite que ha llegado la hora de asumir ese peso.

Una operación que venía de lejos

Nada de golpe de efecto de última hora. El propio jugador desveló que Lazio ya había intentado su fichaje en enero. Entonces, por “una serie de razones”, la operación se cayó cuando parecía encaminada. Esta vez, en cambio, todo se aceleró: “Me informaron hace un par de días: solo había tiempo para decidir y arreglar los papeles. No tuve muchas dudas”, explicó.

El mensaje es claro: cuando la puerta se abrió de nuevo, Frattesi la cruzó sin mirar atrás.

Ahora, con el inicio de la Serie A en el horizonte, el reto es inmediato. Integrarse rápido en un vestuario en reconstrucción, absorber las ideas de Gattuso y trasladar esa energía box to box al corazón del equipo. Su perfil promete: intensidad, recorrido, llegada al área rival y capacidad para ayudar también en fase defensiva.

Lazio busca un nuevo líder en el centro del campo. Frattesi, de vuelta en las calles que le vieron crecer, se ha colocado en primera fila para ocupar ese lugar. El resto, a partir de ahora, se escribirá cada fin de semana.