Caos en el último día de mercado: cómo se cayeron las operaciones entre Chelsea, Mónaco y Everton
Un inesperado lío de traspasos involucrando a Chelsea, AS Mónaco, Everton y Manchester City terminó con acuerdos rotos y objetivos claves fuera del alcance. La compleja red comenzó cuando Mónaco intentó resolver un problema económico y liberar un cupo para jugadores no comunitarios con la intención de fichar al mexicano Erik Lira.
Al principio, Mónaco acordó vender al delantero Folarin Balogun a Everton, pero dudas surgieron durante su revisión médica y el trato quedó estancado. Viendo la oportunidad, Chelsea llegó a un acuerdo para fichar al centrocampista Lamine Camara de Mónaco, como reemplazo de Enzo Fernández, que estaba por irse al Manchester City en una operación récord para la Premier League.
Intentos fallidos y decisiones en el último minuto
El acuerdo de Balogun enfrentó problemas y Everton buscó entonces al delantero Joshua Zirkzee de Manchester United. Pero al no recibir permiso para su salida, volvieron a negociar con Mónaco sobre Balogun mientras el reloj avanzaba. Mónaco prefirió vender a Balogun antes que a Camara, cancelando el traspaso de Camara a Chelsea. A pesar de esto, Chelsea permitió que Fernández se marchara al City sin tener un sustituto directo.
Finalmente, Balogun rechazó unirse a Everton tras los problemas médicos y abandonó las instalaciones sin firmar contrato.
Impacto en todos los clubes involucrados
- Mónaco: Mantuvo a Balogun y Camara, sin lograr liberar el cupo para Lira ni recaudar fondos.
- Chelsea: Vendió a Fernández al Manchester City pero se quedó sin su objetivo principal para el mediocampo.
- Everton: Perdió tanto a Balogun como a Zirkzee, quedándose solo con Thierno Barry como centrodelantero reconocido tras vender a Beto a Fiorentina.
Lo que viene tras el cierre del mercado
Con el mercado cerrado, los clubes deben adaptarse rápido. Mónaco tendrá que confiar en su plantilla actual y gestionar restricciones para jugadores no comunitarios. Chelsea reorganizará su mediocampo luego de la salida de Fernández. Everton afronta un desafío importante confiando en Barry para liderar su ataque mientras vuelve la competición doméstica.




