Fiorentina y Tariq Lamptey: de la ilusión a la ruptura
La aventura de Tariq Lamptey en la Serie A se encamina hacia un final abrupto. Según informan medios italianos, Fiorentina está a un paso de rescindir de mutuo acuerdo el contrato del internacional ghanés, apenas una temporada después de su llegada.
El lateral aterrizó en Florencia el pasado verano, con solo un año restante en su vínculo con Brighton and Hove Albion, decidido a cerrar su etapa en la Premier League tras pasar también por Chelsea. Firmó por tres años, una apuesta clara del club toscano por un futbolista explosivo, con recorrido y todavía en una edad ideal para consolidarse.
Nada de eso ha ocurrido.
Las lesiones, esas que ya habían marcado sus últimos meses en Inglaterra, han vuelto a golpearle con dureza. El cambio de país, de liga y de contexto no ha traído el reseteo físico que Lamptey buscaba. Al contrario: su cuerpo ha seguido frenando cualquier intento de continuidad hasta reducir su impacto a la mínima expresión.
Solo dos partidos con la camiseta viola. Dos.
Su debut llegó desde el banquillo, en un partido en casa ante Napoli que terminó en derrota. Un estreno discreto, sin demasiado margen para dejar huella, pero que al menos parecía el inicio de algo. La puerta se abría.
La verdadera oportunidad apareció a finales de septiembre, en su primera titularidad frente a Como. Era el momento de reclamar sitio, de justificar la inversión y la paciencia. Apenas 21 minutos después, todo se vino abajo: rotura del ligamento cruzado anterior. Un golpe devastador para el jugador y para el plan deportivo del club.
Desde entonces, silencio competitivo. Rehabilitación, incertidumbre y un futuro cada vez más borroso dentro del proyecto de Fiorentina. En los despachos, la reflexión se fue imponiendo. Mantener a un jugador castigado por las lesiones, con varios años de contrato por delante y sin garantías de rendimiento, se ha convertido en una carga difícil de sostener.
Según La Gazzetta dello Sport, las conversaciones entre el club y el defensa de 25 años están muy avanzadas para poner fin al vínculo mediante una rescisión pactada. No se trata de una ruptura traumática, sino de una salida negociada, asumida por ambas partes como la solución menos dañina.
Si el acuerdo se cierra, Lamptey quedará libre al término de una temporada 2025/26 que solo puede definirse como inquietante y frustrante para su carrera. Libre, pero también ante un nuevo punto de inflexión: volver a empezar, otra vez, con el peso de las lesiones a la espalda y la necesidad urgente de encontrar un lugar donde, por fin, pueda jugar con continuidad.
La pregunta ya no es solo qué club se atreverá a apostar por él. La verdadera incógnita es si su físico le permitirá responder a esa apuesta.




