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Por qué los fichajes de verano del Tottenham podrían ser uno de los peores en la historia de la Premier League

El arranque de la temporada de la Premier League fue un espectáculo para quienes disfrutan viendo los tropiezos y las sorpresas inesperadas. La primera jornada bastó para mostrar las crisis latentes en varios equipos, especialmente en uno que todos esperaban: Tottenham Hotspur.

Los movimientos de verano del Tottenham, rematados con las llegadas recientes de Omar Marmoush y Savinho, podrían quedar registrados como uno de los peores mercados de fichajes en la historia de la Premier, similar al desastre tras la salida de Gareth Bale hacia el Real Madrid en 2014.

Un gasto elevado sin resultados claros

Más de 350 millones de libras se han invertido hasta ahora, y gran parte parece haberse malgastado. No es necesario esperar a la pobre actuación ante Brentford para sacar conclusiones. Jugadores como Sandro Tonali pueden aportar algo en el mediocampo, pero su precio de 60 millones parece excesivo. Jan Paul van Hecke tiene experiencia y ya ha trabajado con el técnico Roberto de Zerbi, pero negociar con Brighton siempre resulta complicado y un intercambio directo sería una trampa.

Estos dos podrían considerarse aciertos con reservas. El resto genera dudas profundas.

Incertidumbres en nuevas incorporaciones

  • Omar Marmoush: Destacó sólo por un semestre en Frankfurt, lo que le valió un pase a Manchester City, pero nunca ha consolidado un rol fijo.
  • Savinho: Ha mostrado destellos, pero suele desaparecer durante los partidos, situación similar a la de Mateus Fernandes, quien ha bajado su nivel en sus últimas temporadas en la Premier.
  • Andrew Robertson: Su llegada para suplir a Djed Spence, que se fue al Inter, sorprende, sobre todo porque ya no estaba rindiendo al nivel esperado en Liverpool.
  • Marcos Senesi: Parece un jugador decente, pero su rendimiento podría deberse más a la dirección técnica que a su propio nivel.

En total, se han gastado más de 360 millones en jugadores que no parecen superar a sus predecesores. Además, sus valores de mercado combinados no superan los 200 millones, sin contar los elevados salarios que seguramente acompañan estas contrataciones.

Un técnico con gran salario y dudas tácticas

Roberto de Zerbi es el entrenador mejor pagado del mundo, una apuesta arriesgada dada su temperamental conducta y logros limitados. Tras la derrota ante Brentford, criticó a su equipo por falta de lucha, y no estaba equivocado: Tottenham mostró poca intensidad, errores en el pase y ausencia de dirección clara en el juego.

La actuación recordó a equipos dirigidos por Igor Tudor, Ange Postecoglou y Thomas Frank, rivales que claramente superaron a los Spurs. Sólo un penalti fallado evitó una derrota por 4-0 o incluso mayor.

Presión desde el principio

Esta situación podría empeorar rápidamente si Tottenham no consigue buenos resultados pronto. A diferencia de otros clubes, no cuentan con Champions League que les permita trabajar la semana completa, lo que puede ser ventaja o presión extra según cómo se maneje.

Se han invertido tres años de presupuesto en un solo verano. La esperanza es que funcione, aunque todas las señales indican lo contrario. En su afán por demostrar que la salida de Daniel Levy marca un cambio radical y satisfacer a los fans, el comité de fichajes parece haber caído en la ilusión de que gastar mucho garantiza calidad.

Tonali, Fernandes, Marmoush y Savinho son jugadores de segunda fila por precios de estrella. No es tan catastrófico como el pasado con Soldado, Paulinho y Lamela, pero si De Zerbi no logra mantenerse en el cargo, podría generarse una crisis aún mayor para Tottenham, con secuelas duraderas.