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Fermin López: Un golpe directo al corazón de la selección española

El fútbol español amaneció con una noticia que duele más que cualquier entrada a destiempo. Fermin López, uno de los centrocampistas más en forma del país y pieza creciente en el engranaje de Luis de la Fuente, se perderá casi con total seguridad el Mundial por una fractura en el pie derecho.

El jugador del Barcelona sufrió la lesión en la victoria por 3-1 ante el Real Betis el domingo. Las pruebas confirmaron el diagnóstico que ningún futbolista quiere escuchar: fractura del quinto metatarsiano del pie derecho. El club anunció que el andaluz pasará por el quirófano, aunque evitó fijar plazos para su regreso.

Un Mundial que se le escapa

La cronología, sin embargo, habla por sí sola. Este tipo de fractura suele apartar a los jugadores de los terrenos de juego entre dos y tres meses. El calendario del Mundial, con Estados Unidos, Canadá y México como sedes, no espera a nadie.

Fermin, con 23 años y siete internacionalidades, estaba bien posicionado para entrar en la lista definitiva de De la Fuente, que se hará pública el lunes 25 de mayo. Todo apuntaba a que el seleccionador contaría con él para dar continuidad a la energía y llegada que ya mostró en la Eurocopa 2024, donde participó 28 minutos en el camino hacia el título.

España debutará en el torneo el lunes 15 de junio en Atlanta, ante Cabo Verde (17:00 BST), y completará la fase de grupos en el Grupo H frente a Uruguay y Arabia Saudí. Salvo giro médico inesperado, Fermin verá ese arranque desde casa.

Un precedente que asusta

El historial reciente de la lesión no invita al optimismo. El caso de Lisandro Martínez es el más citado en los despachos médicos: el defensa de Manchester United y la selección argentina fue operado de la misma fractura en abril de 2023, se perdió el resto de la temporada y, aunque reapareció al inicio de la siguiente campaña, volvió a resentirse de la zona en septiembre.

Ese tipo de ejemplos empuja a los clubes a extremar la prudencia. Con un jugador joven, en plena proyección y con tanta carga de partidos en las piernas, Barcelona difícilmente arriesgará.

El motor silencioso del campeón

La baja golpea a la selección, pero también subraya el peso que Fermin ha ganado en el vestuario azulgrana. En las dos últimas temporadas se ha consolidado como un fijo en las rotaciones de un Barcelona que ha enlazado dos títulos consecutivos de LaLiga.

Los números de este curso hablan de un centrocampista total: 13 goles y 17 asistencias en 48 partidos oficiales, pese a arrastrar dos problemas musculares en la zona inguinal a lo largo de la campaña. Llegada, último pase, ritmo alto y una agresividad competitiva que encajaba a la perfección con la idea de De la Fuente para el Mundial.

Era el momento de dar un paso al frente en una gran cita. De convertir aquellos 28 minutos de la Eurocopa en un papel protagonista en un torneo global. El fútbol, otra vez, ha decidido lo contrario.

Un vacío difícil de rellenar

La lesión de Fermin obliga ahora al seleccionador a recalcular el mapa del centro del campo. Pierde un interior con gol, capaz de romper líneas, asociarse por dentro y castigar desde segunda línea. No hay demasiados perfiles idénticos en la actual generación.

El lunes, cuando De la Fuente lea los nombres de su lista, habrá uno que muchos esperaban escuchar y que no estará. La convocatoria seguirá, el Mundial también. Pero en esa nómina de 23 o 26 jugadores faltará la zancada vertical de un futbolista que había encontrado su sitio entre Barcelona y la selección.

Fermin López empezará otra carrera distinta: la de volver a tiempo para el inicio de la próxima temporada, recuperar sensaciones y demostrar que este frenazo, por duro que sea, no cambia el destino de un jugador llamado a marcar una época. La pregunta es cuánto tardará el fútbol español en volver a disfrutar de su mejor versión.